Arqueólogos egipcios develan uno de los sarcófagos descubiertos en la necrópolis de Saqqara, Giza, Egipto. (Foto: EFE)
Arqueólogos egipcios develan uno de los sarcófagos descubiertos en la necrópolis de Saqqara, Giza, Egipto. (Foto: EFE)

Después de meses de para por la pandemia del coronavirus, Egipto presentó el pasado sábado 3 de octubre el primer descubrimiento de envergadura de los pasados meses: 59 sarcófagos de madera en perfectas condiciones con sus momias, que datan de hace 2.600 años.

La no ha desalentado las ambiciones arqueológicas de Egipto y, tras dos meses de excavaciones, el país de los faraones ha anunciado a bombo y platillo el descubrimiento de un total de 59 ataúdes de madera, con sus momias intactas. Junto a la pirámide de Zoser, considerada la más antigua de la historia y que fue reabierta a principios del pasado mes de marzo, los ataúdes y momias fueron presentados al público en un evento al que acudieron 43 embajadores y más de 200 periodistas de todo el mundo.

Sarcófagos nunca antes abiertos

Un hombre se encuentra cerca del sarcófago en exhibición después de que fueron descubiertos en la necrópolis de Saqqara, Giza, Egipto. (Foto: EFE)
Un hombre se encuentra cerca del sarcófago en exhibición después de que fueron descubiertos en la necrópolis de Saqqara, Giza, Egipto. (Foto: EFE)

Casi una treintena de los 59 sarcófagos descubiertos yacían este sábado ante la muchedumbre, cubiertos con una tela, tras permanecer más de 2.600 años bajo las arenas del Bubasteum, el área del sitio arqueológico de Sakkara dedicado a la diosa gata Bastet, la garante del amor, la armonía y la protección.

Los cofres, que siglos después todavía mantienen el color, pertenecen al Periodo tardío y, en concreto, a la dinastía XXVI (664-525 a.C), la última antes de la conquista persa, dijo a los periodistas el secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, Mustafa Waziri.

Él mismo, junto al arqueólogo egipcio Zahi Hawass y al ministro de Turismo y Antigüedades, Jaled al Anani, abrieron por primera vez dos ataúdes de madera completamente sellados, de los que surgieron dos momias cubiertas con tela y adornos dorados en perfectas condiciones.

De acuerdo con Waziri, todas las momias pertenecen a altos sacerdotes y oficiales del Antiguo Egipto que vivieron en la antigua capital de Memfis, algo poco usual en esta localización en la que habitualmente se encuentran animales momificados.

“Aquí no solo hay momias de gatos, hablamos de los acólitos de Bastet y encontrar un número tan grande de momias humanas significa que la adoraron durante el periodo tardío, el medio y el nuevo”, señaló Waziri sobre el descubrimiento.

MÁS NOTAS RELACIONADAS

TAGS RELACIONADOS