(Foto: AFP)
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Estados Unidos ha pasado un duro invierno, en gran medida por los fríos vientos llegados del norte que la prensa ha bautizado como 'Vórtice Polar'. Uno de los efectos más significativos que podrían haber tenido las bajas temperaturas es la eliminación de casi toda una población de insectos.

Según reporta , un estudio del Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia (Virginia Tech) encontró una tasa altísima de mortalidad de la chinche marrón marmoleada.

Estos insectos son originarios del este de Asia y fueron introducidos por casualidad a Estados Unidos, donde actualmente son una plaga que ataca la agricultura.

Dichos animales, llamados 'insectos apestosos' de forma popular, se caracterizan por hibernar, por lo que el frío invierno norteamericano suponía una dura prueba para demostrar su capacidad de adaptación.

Thomas Kuhar, profesor de Virgnia Tech, y sus estudiantes se dedican a recolectar numerosos ejemplares de esta especie cada otoño. La idea es colocar a los insectos hibernantes en recipientes que reproducen los refugios en los que se ocultan durante la estación helada.

En pruebas de laboratorio, se encontró que las chinches marrones podían soportar temperaturas de hasta -20° C, pero los animales pocas veces habían estado expuestos a temperaturas tan bajas en la naturaleza, tal como terminó sucediendo con el vórtice polar.

Hace dos semanas, Kuhar recogió a los insectos de su último experimento y se encontró con un hallazgo impactante: el 95% había perecido a causa del frío. Tal situación podría ser totalmente aplicable a los ejemplares que viven al aire libre.


"Debería haber una mortalidad significativa de las chinches marrones marmoleadas y muchos otros insectos hibernantes este año", explicó el profesor Kuhar.

Quienes han pasado años intentando combatir la plaga que representan estos insectos se trata de una buena noticia, pero queda por ver el impacto que el vórtice polar termina teniendo en las especies autóctonas de Estados Unidos y Norteamérica.