• Rachel Wynn asistió a un bautizo en Inglaterra y acabó ebria en una playa en España. Su historia es viral en Facebook. (Pixabay)<br>
    1/3

    Rachel Wynn asistió a un bautizo en Inglaterra y acabó ebria en una playa en España. Su historia es viral en Facebook. (Pixabay)<br>

  • Rachel Wynn asistió a un bautizo en Inglaterra y acabó ebria en una playa en España. Su historia es viral en redes sociales. (Facebook)
    2/3

    Rachel Wynn asistió a un bautizo en Inglaterra y acabó ebria en una playa en España. Su historia es viral en redes sociales. (Facebook)

  • Rachel Wynn asistió a un bautizo en Inglaterra y acabó ebria en una playa en España. Su historia es viral en redes sociales. (Facebook)
    3/3

    Rachel Wynn asistió a un bautizo en Inglaterra y acabó ebria en una playa en España. Su historia es viral en redes sociales. (Facebook)


► 


► 


| La noche más desenfrenante de todas. Rachel Wynn, una británica de 32 años, fue invitada a un bautizo en la ciudad de Manchester, Inglaterra, pero jamás imaginó que su día acabaría a miles de kilómetros de allí, precisamente, en las paradisíacas playas de Ibiza, en España. La mujer contó al medio inglés Manchester Evening News que no está acostumbrada a hacer este tipo de locuras, pero que el alcohol la empujó a vivir a lo que ella ha calificado como la historia más surrealista de su vida. A continuación, te contamos todos los detalles de su singular experiencia producto de una noche de copas.

Wynn confiesa que estuvo bebiendo todo el día y que cuando unos amigos la invitaron a Ibiza para celebrar un cumpleaños, no lo dudó un segundo. "Estaba en un bautizo y también era el cumpleaños de mi amigo ese día, así que fui a su casa tras la celebración. Ellos ya estaban en Ibiza y me ofrecieron ir hasta allí, así que lo hice", indica.

Confiesa que lo hizo debido a su estado de embriaguez, pero que al sentarse en el avión se arrepintió por completo: "Pensé: 'qué he hecho'", señala. Aún así, llegó a las paradisíacas playas de Ibiza sin equipaje, vestida para un bautizo con apenas su pasaporte y una tarjeta de crédito.

Cuando Wynn volvió a estar sobria, se dio cuenta de la locura que había hecho y buscó desesperadamente un vuelo de vuelta, pero tuvo que esperar dos días para regresar a Manchester. "Es la cosa más estúpida que he hecho", confiesa.

El mayor problema es que la británica no apareció en el trabajo el lunes y tuvo que llamar a su jefe para contarle lo sucedido. "Se enfadó bastante conmigo, pero creo que ya se le ha pasado. Se sentirá decepcionado pero creo terminará viéndole el lado divertido", dijo Wynn.