La "lesión de patinaje sobre hielo"de una adolescente resultó ser cáncer de huesos. (Foto: Referencial / Freepik)
La "lesión de patinaje sobre hielo"de una adolescente resultó ser cáncer de huesos. (Foto: Referencial / Freepik)

Una adolescente de Halifax, , creyó que el moretón que apareció al lado derecho de su caja torácica había sido producto de una caída haciendo patinaje sobre hielo. Tiempo después, cuando la lesión aumentó de tamaño, descubrió que tenía cáncer.

Georgia Leslie, que ahora tiene 18 años, se dio cuenta del bulto cuando se apoyó en una mesa y sintió una molestia. “Sentía un poco de dolor y la zona estaba roja. Entonces, le mostré a mi mamá, que es enfermera”, contó en conversación con el medio .

En aquella época, la joven, de 15 años, se dirigió a un médico, quien le dijo que la mancha podría ser producto de un daño en el hueso. Entonces, le preguntó a Georgia si había hecho algo que pudiera haber lastimado sus costillas. “Lo único en lo que podía pensar era en patinar sobre hielo, porque iba todos los sábados”, recuerda.

Tras hacer un poco de memoria, la chica recordó que también había estado en una montaña rusa junto a sus amigas. “Pensé que allí me había causado algún daño sin darme cuenta”, agregó.

El doctor, entonces, le dijo a Georgia que regresara si el dolor empeoraba o si la lesión se agrandaba, cosa que sucedió dos meses después. La adolescente fue derivada a un hospital en Huddersfield para ser sometida a pruebas escaneos, pero sus resultados no arrojaron nada extraño.

El duro diagnóstico

Las días pasaron y la joven intentó retomar su vida: se inscribió en un programa de turismo en el verano de 2019, pero fue allí que se dio cuenta de que algo andaba mal.

“Estaba tratando de ponerme un arnés de seguridad para hacer una de las actividades y no pude porque el bulto era demasiado grande y me dolía demasiado. Era del tamaño de una naranja. Sabía que eso no estaba bien y que no estaba mejorando por sí mismo”, señala.

Volvió a ir al médico y este sospechó que Georgia se había roto las costillas, pero ella no recordó ningún incidente que hubiera producido una lesión en su caja torácica.

Kate, madre de la joven, pidió ayuda a un especialista en huesos del hospital donde ella trabajaba. Poco después, supo la devastadora verdad.

Mamá me vino a buscar al hospital y me dijo: ‘Es mejor que vayamos a casa’”. La adolescente sabía que algo malo pasaba, dado que tenía en cuenta que su madre había salido temprano del trabajo.

“Sabía que debería haber estado trabajando hasta más tarde esa noche, así que le pedí que me dijera en ese momento lo que le había dicho el médico”, recuerda. “Ella me dijo que el doctor pensaba que el bulto era en realidad un tumor. No sabía exactamente lo que significaba eso, pero me puse a llorar”.

Después de más exámenes en el Hospital Queen Elizabeth de Birmingham, se confirmó que el bulto de Georgia era un tumor. Después de una biopsia, en enero de 2020, casi un año desde que se detectó el bulto por primera vez, le dijeron a Georgia que tenía un osteosarcoma de alto grado, un tipo de cáncer que se desarrolla en los huesos y que por lo general afecta a niños y jóvenes.

El cáncer de hueso generalmente es raro y se diagnostica alrededor de 550 veces al año en el Reino Unido. Los síntomas principales incluyen dolor de huesos, hinchazón, enrojecimiento y un bulto, señala el medio citado.

Libre de cáncer

De inmediato, la joven inició un tratamiento que incluyó quimioterapia y una cirugía mayor en mayo de 2020 para extirpar el tumor. Aunque intentó retomar su vida, tuvo que pausar sus estudios debido al cansancio que le provocaban las sesiones.

Afortunadamente, Georgia ahora está libre de cáncer, pero admite que le preocupa que el cáncer regrese.

“Es una constante en mi vida, así que por mucho que me gustaría que desapareciera, siempre está ahí y pienso en ello todos los días”, señala.

Después de regresar a la universidad en septiembre de 2021, ahora planea capacitarse como enfermera especialista en cáncer y está aprovechando todas las oportunidades que le presenta la vida.

“Recientemente conseguí un trabajo en McDonald’s que no parece mucho, pero nunca pensé que tendría el coraje de ir por algo así”, concluye. “Antes de tener cáncer, habría estado demasiado nerviosa”.

En la actualidad, Georgia insta a otras personas a que pidan ayuda y “no se detengan hasta que la obtengan” si se sienten preocupados por algún síntoma.


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