Nicco y Jayda han encontrado refugio en el otro tras la partida de su padre. (Foto: Composición)
Nicco y Jayda han encontrado refugio en el otro tras la partida de su padre. (Foto: Composición)

Perder a un padre a una tierna edad es uno de los golpes más duros en la vida de un menor de edad que, sin lugar a dudas, marcará los años siguientes para bien o para mal. Sin embargo, un par de hermanos de los han demostrado una gran madurez al lidiar con la sensible pérdida de su progenitor, rezándole y hablando con él a diario. Esta tierna no tardó nada para llegar a como donde ha a todos.

Conversando con papá

En un metraje publicado por “Good Morning America” podemos ver a Nicco y su hermana mayor Jayda rezando en la sala de su hogar. La reunión es liderada por el pequeño a quien se le escucha decir lo siguiente: “Oye, papá ¿Cómo está el cielo? ¿Está bien? ¿Está mal? Por favor, no me divas, por favor, no me digas que es malo, me explota la cabeza”.

Y no solo eso, pues el menor hijo de Jeffrey Lipary espera que su padre tenga una buena relación con Dios: “Espero que seas el mejor amigo de Dios. Por favor, protégenos. Te amamos, papá. Tú le darías cualquier cosa a una persona sin hogar. Te amamos”.

La historia de Nicco hablando con su papá en el cielo

¿Cómo decidieron hablar a diario con papá?

Al respecto, Jayda, la hermana mayor de Nicco, reveló cómo surgió esta idea tras la muerte de su papá: “Nos hizo escribir en un papel lo que nos gustaba de nuestro padre. Y luego nos hizo hacer dibujos de papá en el cielo, mirándonos desde arriba y también dibujamos a Dios, porque dice que es el mejor amigo de Dios en el cielo”, “de verdad lo es”, añade el menor.

Y no solo eso, pues también se ha mostrado preocupado por las emociones de su hermana: “Me ayuda preguntándome todos los días ‘¿estás triste?’ ‘¿extrañas a papá?’. Y siempre le digo sí. Trato de expresarle que está bien estar triste, está bien llorar. Él siempre dice que está bien si no tenemos a nuestro padre, porque nos tenemos el uno al otro”.

Unidos en la pérdida

Jeffrey Lipary era un padre sumamente cariñoso y protector, pero en enero pasado perdió la vida en un lamentable accidente de moto a los 42 años. Desde entonces, sus dos hijos se han refugiado en el otro, hablando con él y con Dios para poder sobrellevar el luto como la ausencia de la figura más importante de sus vidas.

Una de estas terapias, a parte de los rezos y oraciones, consiste en que Nicco le pide a Jayda le cuente momentos divertidos de Jeffrey. Ella confiesa que le relata sus favoritos, pues afirma que su papá era una persona muy divertida.

“Para mis 15 años, tuve un quinceañero. Tuvimos que inventar nuestro baile de padre e hija en dos días, pero llegado el momento nos equivocamos, pero improvisamos juntos”. Asimismo, la hermana mayor asegura que Nicco ha sacado toda la personalidad de Jeffrey: “Es como una mini versión de mi papá”.

Un mensaje de aliento

Finalmente, al ser consultada sobre algún consejo para las personas que están lidiando con la pérdida de sus padres, Jayda afirma: “Es posible que los pierdas físicamente, pero espiritualmente siempre estarán contigo. Todos los días hablo con mi papá, cuando estoy conduciendo sola; esos son mis momentos especiales con él. No importa donde estés, siempre lo puedes hacer con tus padres o un ser querido que esté en el cielo”, sentenció.

¿Cómo entienden los niños la muerte?

Entre los 6 y 10 años, los niños empiezan comprender que la muerte es algo definitivo, incluso aunque no entiendan que esto le ocurrirá a todos los seres vivos algún día, precisa el sitio web .

¿Cuándo hablar a los niños de la muerte?

De acuerdo al sitio web , entre los cinco y los nueve años el desarrollo cognitivo del niño es mayor y es capaz de entender la muerte. Comienzan a darse cuenta de que es algo definitivo y que todos los seres vivos se mueren, pero todavía no perciben la muerte como algo personal que les pueda afectar.