Con el objetivo de salvar la vida a su hermana, este hombre decidió cambiar por completo su estilo de vida. (Foto: Pixabay)
Con el objetivo de salvar la vida a su hermana, este hombre decidió cambiar por completo su estilo de vida. (Foto: Pixabay)

Hay acciones que para muchos pueden significar una locura o un gran sacrificio, mientras que para otros son simplemente una demostración de amor. Esta es la historia de Jonathan Coronado, un joven que sufría de sobrepeso y que encontró en la enfermedad de su hermana una motivación para cambiar sus malos hábitos y asegurar la vida de ambos. El caso continúa siendo un ejemplo para no rendirse nunca.

A sus 13 años, Denise había pasado largos periodos en diálisis por sufrir un trastorno llamado púrpura de Henoch-Schönlein, una enfermedad que causa inflamación y sangrado en los vasos sanguíneos pequeños de los intestinos y riñones. Un trasplante de riñón era vital y las opciones de donantes figuraban como limitadas.

Es aquí donde Jonathan Coronado, de 31 años, decidió hacer algo increíble para ayudarla y decirle adiós a esos kilos que tantos problemas de salud le estaban trayendo. Tras un arduo trabajo se convirtió en su ángel salvador y desde ahí ha seguido motivando a más personas en Estados Unidos.

Esta historia con final feliz ha vuelto a cobrar vigencia luego que medios internacionales compartieran lo que sucedió luego de adelgazar 80 kilos y donar su órgano.

El proceso de lucha

Denise recibió diálisis durante años y su hermano decidió salvarla dejando atrás esos 165 kilos y el sobrepeso. Comenzó observando lo que comía y diciéndole adiós a productos como refrescos, galletas o pan. “Aprendí a medida que avanzaba. Cuanto más peso perdía, más confianza tenía y realizaba más entrenamientos. Las dietas saludables se convirtieron en un hábito”, explicó según detalla ‘Today’.

Los resultados no tardaron y en los primeros seis meses perdió 45 kilos. Eso lo motivó a seguir esforzándose y empezar también una rutina en el gimnasio de levantamiento de pesas más actividad cardiovascular. Luego le dijo adiós a los 30 kilos, pero no era suficiente.

Para poder ser donante de Denise llegó a perder 88 kilos y ahí fue elegido para la intervención que se realizó con éxito en septiembre del año pasado, tal como lo informó el UT Southwestern Medical Center de Estados Unidos.

Motivar a los demás

Tras la donación, Denise empezó una nueva vida, diciéndole adiós a las largas sesiones de diálisis y enfocándose en sus estudios. “Está empezando a salir, divertirse y hacer las cosas que no podía hacer cuando estaba en diálisis. Me alegra verla de esa manera”, comentó Jonathan quien ahora ayuda a más personas a encontrar una motivación para perder peso y llevar una vida saludable.

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