• Thitirat Keowa-ram le pidió a su novio un perrito y prometió nunca separarse del pequeño. (Foto: captura YouTube)
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    Thitirat Keowa-ram le pidió a su novio un perrito y prometió nunca separarse del pequeño. (Foto: captura YouTube)

  • Mazda va en su espalda, como si se tratara de un bebé sujetado con un canguro o fular. (Foto: captura YouTube)
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    Mazda va en su espalda, como si se tratara de un bebé sujetado con un canguro o fular. (Foto: captura YouTube)

  • Mazda, una mezcla de pooddle con shih tzu, pesa casi 10 kilogramos y parece disfrutar al máximo estar en la espalda de su ama mientras ella trabaja dejando limpias las calles.  (Foto: captura YouTube)
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    Mazda, una mezcla de pooddle con shih tzu, pesa casi 10 kilogramos y parece disfrutar al máximo estar en la espalda de su ama mientras ella trabaja dejando limpias las calles. (Foto: captura YouTube)

Las mascotas son pieza clave en la vida de muchas personas. Hay quienes llegan para cumplir un sueño de toda la vida, las que son rescatadas o las que aparecen de la forma menos pensada. Esta es la historia de Thitirat Keowa-ram, una joven oriunda de la ciudad de , en Tailandia, que le pidió a su novio tener un perrito y desde ese día nunca más se separó de él, al punto de llevarlo todos los días al trabajo.

"Le pedí a mi novio que me comprara un perro para hacerme compañía. Mi novio estuvo de acuerdo con la condición de que lo trajera al trabajo. Así que lo traje conmigo", contó la mujer que se desempeña como barrendera en una entrevista que se popularizó en .

Es así que Thitirat Keowa-ram lleva un año barriendo las calles de Bangkok con su mascota Mazda en la espalda, como si se tratara de un bebé que pasea feliz siendo sujetado con un canguro o fular.

La tierna imagen de la joven realizando sus labores se volvió viral en diversas redes sociales por lo que algunos canales de televisión como Telemundo se acercaron para realizarle una nota cuyo video se puede apreciar en YouTube.

Mazda, una mezcla de pooddle con shih tzu, pesa casi 10 kilogramos y parece disfrutar al máximo estar en la espalda de su ama mientras ella trabaja dejando limpias las calles de la capital tailandesa. Además, se roba las miradas de todos los vecinos a quienes genera mucha ternura, aunque hay los que cuestionan que pase tanto tiempo sentada en el canguro y no corriendo o durmiendo como cualquier otro perro.