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Bruce Dickinson y el día que detuvo una guerra al grito de 'Scream for Me' en Sarajevo 1994

Bruce Dickinson, legendario vocalista de la banda Iron Maiden, tuvo la capacidad para 'frenar' una guerra en Sarajevo en el año 1994 al grito del legendario 'Scream for Me'

Sarajevo-1994

Bruce Dickinson fue el gestor del concierto que tuvo en el año 1994 en Sarajevo, Bosnia, mientras se desataba una de las guerras más sangrientas en toda la historia de la humanidad. | Foto: 'Scream for Me Sarajevo'

'Scream for Me Sarajevo'

Era el año 1994 y en Europa, específicamente en Bosnia y Herzegovina, se estaba realizando uno de los derramamientos de sangre más brutales en la historia de la humanidad, la denominada 'Guerra de Bosnia', la cuál fue parte de uno de los tantos conflictos armados de la 'Guerra de los Balcanes' en una Yugoslavia a punto de desaparecer. La muerte, el terror y el odio fue frenado por un par de horas gracias a Bruce Dickinson, el legendario vocalista de Iron Maiden al grito de 'Scream for me Sarajevo' ('Grita por mi Sarajevo'). Esta es su historia.

Sarajevo guarda en sus calles prosperidad, despertar y modernidad; sin embargo, si caminas por estas y conoces su historia sabrás que podrías estar caminando entre sangre, atentados y lágrimas derramadas por las personas que vivieron en la capital de Bosnia y Herzegovina desde el año 1992 hasta el año 1996.

El asedio de Sarajevo, nombre con el que se le conoció a los horrores que vivía esta ciudad mientras se suscitaba la 'Guerra de Bosnia' llevó a las personas a cometer actos muy tristes, entre estos estaba el suicidio comunal ya que había gente que optaba por quitarse la vida a perderla a causa de una bala o una explosión.

Cuando todo aparentaba a que Sarajevo estaba destinado a desaparecer en base a una 'nube gris' (que no era precisamente caída del cielo, sino que de tanto humo por los atentados diarios que había), surgió una persona que les dio una esperanza y un grito de fuerza que, si bien fue por un par de horas, motivó a todos en Bosnia a jamás rendirse por más complicada que sea la situación. Esta persona era nada más y nada menos que Bruce Dickinson.

El camino hasta Sarajevo

Corría el año 1994 y bandas de renombre como Metallica, los Rolling Stones o hasta el mismo Motörhead con Lemmy Kilmister, se negaron tajantemente cuando les preguntaron si "son capaces de brindar un concierto en Sarajevo"; sin embargo, Bruce Dickinson, que para este momento ya se había separado de Iron Maiden, no lo dudó ni un segundo y respondió con un "sí". Es aquí en donde emprendería uno de los viajes más recordados para la historia de un músico profesional.

Bruce Dickinson

Así fue como la banda empezó a viajar por todo Croacia hasta llegar a Sarajevo. | Foto: 'Scream for Me Sarajevo'

'Scream for Me Sarajevo'

Bruce inició su camino hasta Sarajevo reuniendo una banda con la cuál iba a tocar ya que sus compañeros de Iron Maiden habían tomado otra ruta, es aquí en donde una vez completa, enrumbó hacia la ciudad de Split, en Croacia, lugar donde supuestamente serían desplazados en helicóptero hasta su destino final sin saber que esto no sería tal y como lo esperaban.

Ni bien pusieron pie en Split, un encargado y coronel británico de la ONU les dejó las cosas en claro: "¿Son los muchachitos de la banda de rock and roll? Pues lo siento pero se tienen regresar a casa. Aquí están las tarjetas de embarque, váyanse ya", confirmando que no debían estar ahí.

Bruce Dickinson sabía que el peligro en el lugar era latente y que se estaban yendo a una aventura a la que probablemente no iban a volver nunca más por lo que le advirtió a sus compañeros de banda de ese entonces que "si alguno deseaba regresar, entonces ninguno se dirigiría a Sarajevo".

A pesar de la advertencia antes contada, la banda de Bruce siguió adelante junto con él a la cabeza y llegaron a la cima del Monte Igman, una montaña en Bosnia rodeada de nieve gracias a un convoy brindado por la Serious Road Trip, una ONG encargada de enviar socorro a zonas que la ONU consideraba demasiado peligrosas.

El trayecto a la montaña no fue para nada sencillo y aquí ocurrieron cosas que hicieron que Bruce y sus compañeros vivieran en 'carne propia' los estragos de la sangrienta guerra. Un soldado bosnio se subió a su convoy con una arma AK-47 y este les contó a los músicos lo que estaba pasando a su alrededor.

Bruce levantó la cara y vio lo peor de la vida en su viaje. "Cada pocos cientos de metros encontrábamos un drama bélico: dos ambulancias blancas con cruces rojas, ventanas cerradas, agujeros de bala en las puertas, sangre corriendo por los costados; un camión de basura lleno de combatientes que regresaban desalentados a lo que quedaba de la ciudad", acotó el vocalista en su autobiografía de nombre '¿Para qué sirve este Botón?'.

Cuando llegaron a la cima del Monte Igman, los muchachos se quedaron a dormir porque la noche había llegado aunque a la mañana siguiente, Bruce y sus amigos recibieron otra mala noticia, los soldados que los iban a escoltar hasta Sarajevo no iban a llegar y la única manera era que lo hagan bajo sus propios medios arreglándoselas como podían.

La situación no intimidó a Dickinson ni a sus compañeros de la banda que continuaron el camino en el convoy lleno de figuritas de algunos de los cartoons más conocidos por todo el mundo. Algo un tanto irónico por lo que se vivía en las calles de Bosnia y Herzegovina.

El drama de Sarajevo y la 'avenida de los francotiradores'

Pasaron unas horas y se escuchó el "ya llegamos" del conductor y el "esto es Sarajevo" del mismo. Al bajar del auto, Bruce Dickinson y compañía se dieron cuenta del horror que había cometido el ser humano. Destrucción, matanza, cuerpos tirados, sangre, muerte, olor agrio, bombas, disparos, gritos, todo lo que jamás pensó ver cara a cara lo estaba observando.

Bruce Dickinson

La 'avenida de los francotiradores' era uno de los sitios más sangrientos de todo Sarajevo en ese entonces. | Foto: Piabay

'Scream for Me Sarajevo'

La banda fue escoltada y en su camino pasaron por la Mese Selimovica, la plaza central de Sarajevo. Esta era conocida como la 'avenida de los francotiradores' y es que en los alrededores se encontraban algunos de los asesinos especialistas con armas de largo alcance por lo que caminar por aquí era prácticamente jugar a la 'ruleta rusa' porque si te veían pasar, podías ser literalmente acribillado sin que te dieras cuenta.

Los amigos de Bruce llegaron a pasar este sitio sin problema alguno y fueron hospedados en la Villa Olímpica donde posteriormente dieron una conferencia de prensa junto a las dos bandas locales que iban a participar en el concierto de Sarajevo, 'Sikter' y 'Allmanah'; sin embargo, la situación empeoró en la mente de Dickinson tras visitar un orfanato local y es que aquí se dio cuenta que "las expresiones de los niños eran como máscaras, carentes de emoción, sin contacto humano".

Aquí inició el rumbo a su destino final pero no todo iba a irles 'del todo bien' y es que un grupo de soldados bosnios estaban a punto de destruir todo el escenario en el que se encontraba la banda para hacer su concierto y no sólo esto, sino que también "amenzaron con romperle las piernas a todas las personas del grupo si no les daban 500 dólares".

El concierto de la sonrisa

El momento era complicado, todos estaban a punto de desistir pero el mismo Dickinson no. Él sabía que tenía que tocar si o sí ese día y llegó a un acuerdo con las personas que los estaban amenazando: "soy un profesional y les voy a pagar, no se preocupen". Los soldados confiaron en él y le dejaron realizar el concierto junto a sus compañeros.

Bruce Dickinson

Estas son imágenes inéditas del concierto de Sarajevo brindado por Bruce Dickinson. | Foto: 'Scream for Me Sarajevo'.

'Scream for Me Sarajevo'

Ante la amenaza de que un francotirador le dispare, Bruce Dickinson salió con toda su energía al estrado sin importarle lo que pudiera sucederle y esto fue recompensado con unos gritos intensos de miles de fans que se dieron cita en el lugar para corear junto a él sus mejores canciones.

No habían armas, ni ropa de soldados, ni se escucharon bombas. Los únicos gritos fueron los de los seguidores gritando mientras Dickinson les hacía olvidar los problemas que estaban teniendo en esos momentos. Un par de horas bastaron para hacerles sonreír y derramar lágrimas a gente que no veía un futuro y que ahora, gracias a las palabras de Bruce, tenían un nuevo motivo para salir adelante, el vivir esperanzado en un mañana mejor que al final llegaría.

¡GRITA POR MI, SARAJEVO!

La tristeza se rompió y la guerra se 'frenó' por un momento, quizá el más grato que podrán recordar las personas que gozaron de este concierto en el año 1994. Los medios de prensa habían creído que Bruce 'estaba desaparecido', pero lo que no sabían era que este no fue el único espectáculo que brindó Dickinson y su banda, sino que también lo hizo para los bomberos de la ciudad y también para los miembros de la ONU que tanto lo apoyaron en ese momento.

Bruce Dickinson

Esta es una de las imágenes inéditas del concierto de Bruce Dickinson en Sarajevo 1994. | Foto: 'Scream for Me Sarajevo'

'Scream for Me Sarajevo'

Con la sonrisa de lado a lado y con el orgullo de haberle dado un momento de alegría a las personas en Sarajevo, Bruce y su banda emprendieron el viaje de regreso a Londres esperando de que en algún momento se detenga el derramamiento de sangre que se estaba dando.

Ahora Bruce Dickinson también es conocido como el vocalista que se atrevió a alzar su voz en medio de las bombas y no metafóricamente, sino que es una realidad. 

"No estábamos protegidos, no había ningún plan y las balas eran reales, pero ¡qué diablos!, nos fuimos de todos modos", acota Bruce Dickinson muy contento de haber conseguido el salir bien de esta complicada situación beneficiando a todas las personas que estaban en Sarajevo.

Es debido a esta experiencia que Bruce, ni bien puso un pie en Londres a su regreso de Sarajevo, compuso una canción de nombre 'Inertia', en la que nos cuenta a su manera la experiencia y el dolor de vivir en un lugar donde no sabes si al día siguiente estarás vivo o muerto.

Ahora los ciudadanos de la ciudad de Bosnia que vivieron tan triste situación recuerdan con mucho cariño a Bruce y eso se lo demuestran cada que este va a dar conciertos ahí. Lágrimas en los ojos mientras el grito de 'Scream for Me' ya no frena una sanguinaria guerra, sino que frena el corazón al darnos cuenta que la vida puede ser hermosamente valorada por un sacrificio, tal como Dickinson lo hizo en Sarajevo 1994.

Hecho por Paolo Valdivia

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