Maverick tiene 5 años y desde antes de nacer luchaba por su vida. (Foto: Familia Waler)
Maverick tiene 5 años y desde antes de nacer luchaba por su vida. (Foto: Familia Waler)

Con tan solo 5 años, Maverick Waler, un niño de los , ha pasado por mucho, inclusive antes de nacer ¿por qué? Pues el pequeño nació con una serie de agujeros en su corazón y, pese a lo que uno pudiera creer, su tuvo un final feliz, cautivando a millones de personas en las y el mundo una vez que su relato se hiciera .

La lucha de Maverick

Nuestro protagonista vive en Redmond, Oregon, y la docena de hoyos que le fueron detectados en el órgano cardiaco fue bautizado como un corazón de “queso suizo”, por lo que había una sola opción: operarlo en diversas ocasiones antes de nacer, para luego ser sometido a un trasplante entre la adolescencia y los 20 años.

Sin embargo, hace un año el pequeño fue sometido a una intervención quirúrgica en diciembre de 2021 donde repararon estos agujeros en su corazón y los médicos creen que no será necesaria otra operación. Al respecto, Brad Waler, padre de Maverick, dijo a FOX News Digital: “Ahora tiene su nuevo corazón, tiene uno de superhéroe y mucha fuerza”.

¿Cómo descubrieron los agujeros en el corazón?

Cuando Ellyn Waler estaba gestando detectaron los hoyos en el corazón de Maverick mientras se sometía a la ecografía de crecimiento al promediar las 20 semanas, por lo que la futura madre fue derivada a un cardiólogo pediátrico en Bend, Oregon, donde se confirmó el diagnóstico.

“En ese momento, ya no íbamos a tener un parto normal. Maverick tendría que nacer en Portland y, probablemente, necesitaría una intervención inmediata (…) todo es tan nuevo que, realmente, no sabes cómo procesarlo de manera diferente a lo que tienes frente a ti”, agregó Brad.

El nacimiento de Maverick

Pese a esto, el pequeño Maverick vino al mundo el 13 de junio de 2017 por medio de una cesárea que pasó de ser programada a una de emergencia cuando la frecuencia cardiaca del no nato, de forma repentina, disminuyó, tras lo cual fue trasladado a la UCI neonatal donde estaría dos semanas, tras lo cual fue sometido a su primera operación.

Catorce días después de la intervención fue llevado a casa, lugar donde notaron que la incisión en su pecho se veía roja a la vez que infectada. Por ello, 24 horas después de volver a su hogar regresaron al hospital en Portland para estar una semana y media más internado: “Fue una especie de pesadilla”, destacó el padre.

Maverick regresó a casa con una sonda nasogástrica (NG) a través de la cual los padres la daban los medicamentos a su hijo, así como inyecciones de anticoagulantes: “Tenía muchas necesidades médicas, pero fue agradable llevarlo a casa y hacer cosas de ‘bebé normal’”.

Durante el embarazo, a Maverick le detectaron 12 agujeros en el corazón. (Foto: Familia Waler)
Durante el embarazo, a Maverick le detectaron 12 agujeros en el corazón. (Foto: Familia Waler)

Esta experiencia, hizo que el matrimonio fortaleciera aún más sus lazos: “Nuestra relación es fuerte y siempre hemos estado ahí uno para el otro. Creo que hacemos muy buen equipo cuando estamos en una situación como esta. Ambos estamos ahí para Maverick por completo. Y hacemos lo que hay que hacer por él”.

La vida de Maverick tras la operación

Conforme los años pasaron, los Waler llevaron a Maverick a sus chequeos regulares al cardiólogo: “todos pensaron que necesitaría cirugía nuevamente después de un año, tal vez dos años, pero siguió haciéndolo muy bien. Todos sus números de oxígeno en la sangre fueron realmente buenos. Quería que tuviera la mayor edad posible antes de someterse a otra operación”.

Cuatro años de mucha felicidad, pero en 2021 los padres se dieron cuenta que los niveles de oxígeno en la sangre de Maverick disminuyeron, provocando que sus labios y dedos se tornaran azules, lo que condujo a que el pequeño tuviera fuertes náuseas: “Llegó a ser una verdadera interrupción en su calidad de vida en ese momento”.

Un nuevo procedimiento

Los Waler se prepararon para una nueva intervención al corazón de su hijo, por ello, el cardiólogo que atendía a Maverick envió sus gráficas al director de cirugía cardiaca pediátrica congénita en el New York Presbyterian Morgan Stanley Children´s Hospital, doctor Emile Bacha, quien desarrolló un procedimiento distinto a los anteriores para este tipo de padecimientos.

Maverick tuvo 4 años de vida normal hasta que su corazón falló nuevamente. (Foto: Familia Waler)
Maverick tuvo 4 años de vida normal hasta que su corazón falló nuevamente. (Foto: Familia Waler)

¿En qué se diferenciaba? Pues, en lugar de hacer arreglos temporales en el corazón, cerraría de forma definitiva los agujeros en este órgano. A FOX News Digital, Bacha comentó: “Es siempre la mejor opción porque el resultado final es un corazón normal. Cada vez que tienes la oportunidad de repararlo de una manera correcta, definitivamente, es la mejor forma de avanzar”.

Bacha ha aplicado este método en unos 20 casos, pero confesó que lo de Maverick era severo: “La cantidad de agujeros que tenía era extrema. Normalmente, obtienes tal vez cinco, seis, siete y luego intentas cerrarlos todos, pero tenía 12″.

En diciembre de 2021, los Waler viajan hasta Nueva York para que Maverick sea operado el día 13 del mencionado mes. La cirugía duró 6 horas y fue todo un éxito: “Fue estresante, pero el doctor Bacha irrumpió en la sala de espera y parecía tener una mirada positiva en el rostro (…) Sentí que quería abrazarlo o darle la mano, pero, estás en un hospital, hay protocolos COVID”, acotó Brad.

La nueva vida de Maverick

Desde que tuvo lugar la operación, Maverick ha retomado su vida normal, sin efectos secundarios ni molestias: “Es un gran cambio. Tiene mucha más resistencia. Actúa como un niño de su edad. Antes, era como si fuera un ‘niño cardíaco’. Solo tendrá del 50 al 70 por ciento de la energía que tendría otro niño de su edad”, expresó su progenitor.

El pequeño tiene 5 años y los doctores aseguran que no volverá a ser operado del corazón. (Foto: Familia Waler)
El pequeño tiene 5 años y los doctores aseguran que no volverá a ser operado del corazón. (Foto: Familia Waler)

Finalmente, hizo la comparación de su hijo antes y después que el doctor Bacha se hiciera cargo de él: “Se cansaba. Querría detenerse y tomar descansos, ahora puede correr y seguir, jugar en el parque acuático y hacer lo que quiera (…) como padre, se siente increíble ver a tu hijo prosperar”, sentenció.


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