La billetera fue encontrada teniendo, entre otros objetos, su tarjeta de identidad de la Marina, su permiso de conducir y consignas en caso de un ataque biológico o químico. (Foto referencial: Pexels / Pixabay)
La billetera fue encontrada teniendo, entre otros objetos, su tarjeta de identidad de la Marina, su permiso de conducir y consignas en caso de un ataque biológico o químico. (Foto referencial: Pexels / Pixabay)

En las últimas horas, la historia de un meteorólogo de la Marina de Estados Unidos, llamado Paul Grisham, se volvió en y en otras redes sociales. ¿El motivo? El hombre, de 91 años, recuperó su billetera 53 años después de perderla en la Antártida. En esta nota te contaremos todo lo que se sabe sobre lo sucedido.

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De acuerdo a una nota publicada por , el hombre no recordaba haber perdido su billetera; sin embargo, un día unas personas desconocidas se contactaron con él para informarle que se había encontrado dicho objeto y planeaban devolvérselo.

La billetera, según la citada fuente, fue hallada detrás de un casillero durante la demolición de un edificio en la estación McMurdo, la ciudad más al sur de la Tierra. Resulta que Paul Grisham, en octubre de 1967, se embarcó en la Antártida, donde trabajó como pronosticador meteorológico para una estación científica y un aeropuerto en la isla Ross.

Trece meses más tarde, el hombre volvió con su familia en California, pero sin su billetera. Dicho objeto fue encontrado teniendo, entre otras cosas, su tarjeta de identidad de la Marina, su permiso de conducir y consignas en caso de un ataque biológico o químico. Nunca hubo dinero, pues no había nada qué comprar.

Para que la billetera volviera a sus manos, hubo una extensa cadena de favores. Uno de los responsables del grupo de investigación en la Antártida se comunicó con un antiguo habitante de la base, que curiosamente había realizado una operación similar con el brazalete de un marino que estaba puesto a la venta en una tienda.

La hija de esa persona logró contactarse con una fundación para veteranos, que se comunicó a su vez con la Asociación del Servicio Meteorológico Naval, donde Paul Grisham es miembro. Finalmente, la billetera llegó a sus manos por correo en buenas condiciones.