Un joven no dejó que su discapacidad le impida realizar su sueño de trabajar en lo que más le gusta. (Foto: Pixabay/Referencial)
Un joven no dejó que su discapacidad le impida realizar su sueño de trabajar en lo que más le gusta. (Foto: Pixabay/Referencial)

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Max Quaglio ama los autos y los camiones desde que era un bebé, así que cuando creció, era natural que quisiera convertir su pasión en un modo de ganarse la vida; sin embargo, lo que hizo que esto fuera todo un desafío era la parálisis cerebral que sufría pero lo que este joven de no iba a permitir era que algo así le impidiera realizar su .

Mientras crecía en la ciudad de Queensland, la condición de Max no le permitía salir a jugar con sus amigos ya que afectaba sus movimientos corporales y su capacidad de hablar. Pese a esto, Max pudo aprender a manejar y, para cuando cumplió los 14 años, ya era un experto detrás del volante de los vehículos de cuatro ruedas.

Cuando obtuvo su licencia de conducir dos años después, Max dio el primer paso para concretar uno de sus mayores sueños, uno que sus padres creían que podía lograr ya que no era la primera vez que vencía a la adversidad. “Cuando era pequeño, los doctores me dijeron que no iba a poder caminar”, dijo su madre Grace Quaglio a la televisora ABC Australia.

“Pero, en mi cabeza, pensaba que sí lo iba a hacer, que iba a caminar, a hablar y más adelante, iba a tener un trabajo”, agregó la progenitora del joven, que a la larga probó estar en lo cierto. Mientras trabajaba duro con un terapeuta ocupacional y un instructor especial, su hijo obtuvo su permiso y ahora tenía el anhelo de convertirse en conductor profesional.

Sin embargo, sabía que no iba a ser una tarea fácil convencer a los empleadores de que lo contrataran pero Max aceptó el reto. “Perseveró en muchas cosas hasta que le salían bien. Fue esa misma perseverancia lo que lo llevó al lugar en el que se encuentra ahora. Max tiene una gran fuerza de voluntad. Ese es quien es como persona”, agregó su progenitora.

Poco tiempo después, una compañía de remolques contrató a Max y aprendió en el acto a operar montacargas, excavadoras y otros vehículos. Esa experiencia le permitió conseguir su licencia para conducir camiones articulados y, a sus escasos 22 años, ahora se desempeña como camionero en una empresa de transporte de carga.

Max ama su trabajo por un motivo en particular: su independencia. “Estar en la carretera, no hay nada que se le compare. Lo mejor de manejar un camión es sentirte como si fueras el rey del camino”, precisó Max, que es una prueba viviente de que uno nunca debe dejar que nada se le interponga en la realización de sus sueños.


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Francisco es un niño de 10 años que aprovechó sus vacaciones escolares para ayudar en su trabajo a su padre albañil | Foto: Facebook / Chiapas sin censura
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México. Ternura y emoción fueron los sentimientos que generó en miles de usuarios de Facebook la historia de Francisco Ventura, un niño de 10 años que aprovechó sus vacaciones escolares para ayudar a su padre en sus labores como albañil. El pequeño, quien vive en el pueblo de Comitán, en el estado de Chiapas, trabaja 12 horas al día y es, además, un destacado estudiante.

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