Guardó por 47 años un regalo de Navidad que su exnovia le dio

En 1971, el joven Adrian Pearce recibió un obsequio de parte de su entonces pareja Vicki Allen pero jamás se imaginó que aquel sería el recuerdo de una ruptura amorosa, uno que duró casi medio siglo

Dicen que el tiempo cura todas las heridas pero, ¿cuánto le tomaría a alguien sanar un corazón roto? En el caso de un hombre de Canadá tuvieron que pasar casi 50 años para que abriera el regalo que le dio una expareja por Navidad justo antes de que ella terminara la relación. La historias ha sido bastante comentadas entre los cibernautas de las redes sociales.

En 1971, Adrian Pearce recibió un presente de su exnovia de secundaria Vicki Allen poco antes del 25 de diciembre pero jamás se imaginó que sería uno de despedida, ya que decidió romper con él ya que había conocido a otra persona.

Sintiéndose como cualquiera lo haría después de que le rompieran el corazón, Pearce se fue a su casa con el obsequio y lo arrojó bajo el árbol navideño, diciéndole a su familia que jamás lo abriría, promesa que cumplió religiosamente durante varios años.

Cada Navidad, Pearce siguió colocando el regalo bajo el árbol y se rehusó a abrirlo. Incluso cuando se casó y tuvo hijos, estos le preguntaban si podía sacarlo de su empaque para ver qué había adentro pero él se negó rotundamente.

“Lo conservé porque tenía esperanzas de que nos reconciliaríamos y lo abriríamos juntos. Ahora, después de 47 años se volvió un hábito mirarlo y tener el placer de no abrirlo. Quizá no quiera saber lo que hay adentro, es más emocionante así”, dijo al portal CBC.

Un año, sin embargo, su esposa no quiso dar más su brazo a torcer y le dijo que ya no quería tener más ese regalo sin abrir bajo su árbol de Navidad y Adrian se puso en contacto con Vicki después de compartir su historia en las redes sociales.

Eventualmente, Adrian, su esposa Janet y Vicki se pusieron de acuerdo y crearon un evento en un café para desenvolver el presente frente a una multitud, que había seguido su historia y estaba ansiosa por ver el contenido del misterioso presente.

Irónicamente, el obsequio que Vicki le había dado a Adrian hace casi medio siglo fue un libro titulado ‘Love Is: New Ways To Spot That Certain Feeling’ (El amor es: Nuevas Formas de Detectar Ese Particular Sentimiento traducido al español).

“Creo que es absolutamente fantástico que ahora seamos amigos. Estamos en un maravilloso lugar, donde lo único que uno puede sentir es amor”, reflexionó Adrian, que al parecer perdonó finalmente a Vicki por lo que ocurrió en la década de 1970.

Todo lo que Adrian, Janey y Vicki recaudaron en aquella velada fue destinada al Christmas Bureau of Edmonton, una organización caritativa de Canadá que provee cenas navideñas a familias en necesidad.


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