Durante el verano, los adultos mayores no deben hacer confinamiento en habitaciones cerradas. (Foto: Alexandra_Koch / Pixabay)
Durante el verano, los adultos mayores no deben hacer confinamiento en habitaciones cerradas. (Foto: Alexandra_Koch / Pixabay)

El días de , es vital extremar las medidas de precaución para evitar un posible contagio de coronavirus; sin embargo, el usar mascarilla, mantener distanciamiento social y lavarse las manos no debe ser lo único que hagan las personas, sino también prestar atención a otros aspectos como las elevadas temperaturas del y como estas afectan a los adultos mayores que pueden presentar síntomas de otros males como un posible golpe de calor al estar en ambientes cerrados. ¿Cuántos vasos tomas al día?

MÁS INFORMACIÓN: trucos para evitar un golpe de calor mientras se usa la mascarilla

Conocido también como shock térmico es un trastorno generado por exceso de calor en el cuerpo, específicamente como consecuencia de estar expuestos a las altas temperaturas. Este necesita de un tratamiento de urgencia y a tiempo para que no se dañen el cerebro, corazón, riñones y músculos.

MÁS INFORMACIÓN: ¿Qué hacer si tengo un familiar con coronavirus en casa?

En ese sentido, desde EsSalud, el medico geriatra Raúl De Stefano Beltrán recomendó estar atentos a los ancianos que vivan en casa pues el confinamiento a causa de la COVID-19, los ambientes mal ventilados y el excesivo calor puede afectarlos y producir cambios en el estado mental o el comportamiento como confusión, agitación, dificultad en el habla, calor, piel seca o sudoración excesiva, náuseas, piel enrojecida y pulso acelerado.

Importancia de la hidratación y alimentación

Los adultos mayores deben evitar exponerse al sol y realizar actividad física por tiempo prolongado en horas entre las 10 a.m. y 4 p.m., usar ropa ligera (especialmente de algodón), tomar abundante agua así no se tenga sed (dos litros por día) y no hacer confinamiento en habitaciones cerradas.

La Asociación “Una Vida por Dakota” recomienda mantener una dieta que aporte energía. Consumir alimentos ricos en carbohidratos y grasas saludables como la carne, leche, queso, mantequilla, y vegetales como la palta. El consumo de pescado debe ser mayor que el de la carne. Asimismo, alimentos que contengan mayor cantidad de antioxidantes, para así reforzar el sistema inmunológico.

“La clave está en poder reconocer la necesidad de mantenerse hidratado (...) las personas mayores, por la edad, se vuelven menos sensibles a sentir sed, por lo que deben recordar y tener como hábito tomar agua. Cuando la temperatura sube y comienzan los síntomas el cuerpo puede haber perdido cantidades significativas de líquidos, que se deben reponer de forma constante”, el médico clínico del Hospital de Clínicas Damián Zopatti a Infobae.

Si bien no pueden salir a pasear por largo tiempo, deben mantener una rutina de ejercicios en casa para estar ágiles y evaluar la posibilidad de recibir la vacuna contra el neumococo y así estar protegidos contra enfermedades infecciosas o respiratorias. Se puede ingresar a la web donde encontrarán más de 8 mil centros de vacunación más cercanos al domicilio para agendar una cita y cumplir con el Esquema Nacional de Vacunación.