Los perros pueden ser víctimas de enfermedades mortales si no se les sigue un control adecuado (Foto: Pixabay)
Los perros pueden ser víctimas de enfermedades mortales si no se les sigue un control adecuado (Foto: Pixabay)

Al igual que nosotros, pueden sufrir diversas enfermedades a lo largo de su vida. Muchas de ellas tienen cura y otras pueden resultar ser mortales si no se logran detectar a tiempo, ya que la esperanza de vida de nuestros animales van a depender, en buena medida, de la rapidez con la que diagnostiquemos el malestar que los aqueja e iniciemos el tratamiento.

Es importante informar que estas enfermedades que resultan ser morales no solo afecta a de edad avanzada, sino también a los cachorros que son especialmente vulnerable a ciertos males y si no reciben el tratamiento adecuado pueden resultar letales.

En esta nota te vamos a contar cuales son las enfermedades más mortales en los perros, sus síntomas y como puedes prevenir.

Dependiendo de la edad del perro deberá recibir su vacuna (Foto: Freepik)
Dependiendo de la edad del perro deberá recibir su vacuna (Foto: Freepik)

5 ENFERMEDADES MÁS MORTALES EN LOS PERROS

INSUFICIENCIA RENAL

Se trata de una patología propia de perros de avanzada edad y se caracteriza por:

  • Pérdida de peso.
  • Pelaje en mal estado.
  • Aumento de la sensación de sed y/o de la micción.
  • Hipertensión.
  • Anemia.
  • Mal aliento.
  • Presencia de proteínas en la orina (proteinuria).
  • Descenso del potasio en sangre (hipopotasemia).
  • Incremento de los fosfatos (hiperfosfatemia).

Debes saber que en esta afección en particular, la alimentación desempeña un rol determinante. Por tanto, se debe restringir el aporte de sodio y de proteínas y proporcionar agua a demanda.

DISTEMPER O MOQUILLO

También llamada enfermedad de Carré, es causada por el morbillivirus que es inhalado a través de multitud de aerosoles.

Puede afectar también a otras especies como zorros, lobos, coyotes o grandes felinos, pero en el caso de los perros es especialmente virulenta con los cachorros de entre 3 y 6 meses de vida.

Es una enfermedad sistémica que daña el sistema respiratorio, los ganglios e incluso el sistema nervioso.

Produce secreción en los ojos, vómitos, diarrea, temperatura corporal superior a los 40º, secreción nasal, trastornos reproductivos, inapetencia, lesiones ópticas y artritis reumatoid.

Su tratamiento se asemeja al indicado para el Parvovinosis.

PARVOVIRUS CANINO

Se trata de una afección muy contagiosa que, aunque puede manifestarse a cualquier edad, suele ser más recurrente en cachorros. Es producida por la inhalación del virus a través de las heces contaminadas por el virus parvovirus de otro perro. En caso de contagio, tu mascota mostrará los siguientes síntomas:

  • Diarrea con sangre.
  • Vómitos.
  • Fiebre.
  • Deshidratación.
  • Apatía.
  • Pérdida del apetito.
  • Caída del porcentaje de leucocitos en sangre.

En algunos casos, el virus puede alcanzar las bacterias de la microbiota y generar una infección bacteriana secundaria que requerirá antibióticos para revertirla.

Su detección temprana resulta esencial para distinguirlo del coronavirus, el rotavirus, la enteritis bacteriana, el moquillo canino y de la costridiosis. Solo así será posible prescribir el tratamiento oportuno.

La actuación terapéutica tratará de mitigar los síntomas, ya que no tiene cura. En este sentido, se emplearán antieméticos para paliar los vómitos, antidiarreicos y hemostáticos para contener las hemorragias.

La prevención constituye el mejor tratamiento, por lo que mantén actualizado su calendario de vacunas y proveéle de la higiene y desinfección adecuadas.

DIROFILARIOSIS

La dirofilariasis canina o enfermedad del gusano del corazón es un mal producido por una especie de nematodo parásito (Dirofilaria immitis) que se expande de huésped a huésped a través de las picaduras de mosquitos.

En su etapa más incipiente los síntomas apenas son visibles. No obstante, cuando los gusanos alcanzan el corazón o los pulmones su gravedad ya es severa y se evidenciarán mediante:

  • Dificultad para respirar.
  • Tos.
  • Fatiga extrema.
  • Daño hepático.
  • Insuficiencia cardíaca.

Para sobrellevarlo serán necesarios fármacos para destruir los gusanos y anticoagulante para evitar los trombos.

Para prevenirlo evita los paseos al amanecer o al atardecer, dada la acumulación de mosquitos de esas franjas horarias, y recurre a pipetas, collares o dispositivos ultrasónicos para repeler la proximidad de los parásitos de acuerdo con el criterio de tu veterinario.

CÁNCER

A partir de los 10 años de vida, el riesgo de que tu perro desarrolle cáncer aumenta notablemente.

El 20 % de los pacientes caninos con cáncer, con independencia de su raza, padecen linfoma. El hermangiosarcoma o cáncer en las células que recubren los vasos sanguíneos, el carcinoma mamario en las perras no estirilizadas, el osteosarcoma o el melanoma son otras de sus variantes que más muertes causan entre los caninos.

En definitiva, asegurar que tu mascota reciba las vacunas conforme a su calendario, que esté limpio y desinfectado su entorno son las líneas maestras que te acercarán a un perro sano y longevo.

¿POR QUÉ MI PERRO SE COME SUS HECES?

El que se come las heces, propias o ajenas, puede hacerlo por diferentes razones:

  • Potenciar la comunicación olfativa. El sentido del olfato en los perros es el más importante para relacionarse y en las heces se encuentran potentes feromonas. Al comerse las heces consiguen oler más al perro y eso les agrada.
  • Problemas de comportamiento. Ante situaciones de estrés, como la ansiedad a la separación o la soledad, o mayor necesidad de atención tu perro puede desarrollar esta mala práctica.
  • Falta de nutrientes. Ante un problema en el páncreas que no le deje asimilar correctamente los nutrientes de la comida, por ejemplo, es probable que el perro busque y compense este déficit en sus excrementos.
  • Olor y sabor agradable. Ciertas heces, las de los humanos y algunos animales herbívoros, resultan ser apetecibles para los perros y encuentran en los excrementos un alto contenido en proteínas.
  • Mantener limpia la paridera. Una perra hembra que acaba de parir a sus cachorros, puede llegar a comerse las heces para mantener de esta manera un espacio limpio para sus crías y alejado de posibles depredadores que puedan llegar a sus crías por el olor de las deposiciones.
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TRATAMIENTO PARA LA COPROFAGIA EN PERROS

  • Una forma sencilla de evitar la coprofagia es recoger inmediatamente las heces y limpiar el lugar, de esta manera no podrá comérselas. Y siempre usar el refuerzo positivo, no castigarlo si se come las heces, pues de esta manera consigue la atención que buscaba.
  • Angustia ante la separación. En este caso, podrás evitar su hábito de comer heces organizándote para que no se quede sola en casa o, al menos, que sea el menor tiempo posible. Y ofrecerle juguetes atractivos, como los dispensadores de comida, para que se entretenga y libere el estrés en esos momentos de soledad.
  • Si su comportamiento se debe a problemas de salud como el padecimiento de una infección pancreática, la cual no le deja asimilar correctamente los nutrientes de la comida, es posible que tu mascota esté buscando en sus heces más nutrientes para su organismo. Ante esta situación hay que acudir al veterinario para que le ponga un tratamiento que mejore su salud y asegurarte que la dieta que le das a tu perro es la correcta.
  • Es muy importante que tu mascota se alimente correctamente para poder llevar una vida llena de energía y salud y estar feliz. Algunas mascotas tienen una alimentación de baja calidad y tienen falta de fibra o están poco equilibrados, por eso se recomienda una comida muy saludable que satisfaga las necesidades nutricionales de los perros y ayuda a su bienestar y salud.

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