Es vital que el útero y cuerpo en general estén saludables y en buen estado. Un ligero dolor puede ser un signo de alerta. (Foto: Andrea Piacquadio / Pexels)
Es vital que el útero y cuerpo en general estén saludables y en buen estado. Un ligero dolor puede ser un signo de alerta. (Foto: Andrea Piacquadio / Pexels)

Tener dolores en el vientre puede convertirse en algo rutinario para muchas mujeres quienes creen que estos malestares son normales; sin embargo, pueden estar ocultando una grave enfermedad. Seis de cada 10 peruanas en edad fértil que los sienten se automedican y descuidan su salud reproductiva.

MÁS INFORMACIÓN | Por qué no es bueno usar mascarillas caseras hechas con alimentos sobre la piel

El doctor Eduardo Sánchez, director y ginecólogo de la Clínica “Centro del Mioma”, comenta que los dolores antes y durante la menstruación, con o sin distensión del vientre, dolor lumbar, dolor coital, sangrado uterino anormal, alteraciones emocionales durante la menstruación y otras molestias, pueden ser el inicio de una enfermedad uterina u ovárica.

La mejor manera de detectarlos es con un examen general y ginecológico con una ecografía pélvica o transvaginal. Por esa razón explica qué pasos deben seguir las mujeres para darle un cuidado adecuado a estos órganos y así conservar la salud reproductiva.

1. Cuidado emocional: El útero es un órgano muy sensible y está conectado a un centro nervioso de las emociones, por eso su equilibrio juega un papel muy importante en su cuidado.

Una crisis emocional puede producir una hemorragia uterina o ausencia de la menstruación, por eso es indispensable superar todos los problemas estresantes y liberarse de las cargas emocionales negativas para evitar enfermar a nuestro cuerpo y lograr una buena salud. Ayuda, el yoga, el tai chi, los ejercicios respiratorios para oxigenarnos mejor, la meditación y la oración.

2. Cuidado nutricional: Va de la mano con el cuidado general del cuerpo y en este caso, no es una excepción. Es vital consumir líquidos, frutas, verduras y cereales con regularidad, para preservar el órgano reproductor. También es una buena manera de cuidarlo desintoxicando el organismo con tres o más evacuaciones vesicales e intestinales al día.

3. Cuidado corporal: El movimiento corporal y el ejercicio físico son útiles para eliminar las toxinas con la transpiración o la sudoración. Se recomienda hacer ejercicios específicos diseñados para la zona pélvica, por ejemplo, la danza del vientre, los bailes aeróbicos, las flexuras abdominales y las contracciones vaginales, que activan y tonifican el útero y el suelo pélvico, en general, es muy beneficioso para la buena circulación y oxigenación vascular del útero y los genitales. También es necesario cuidarse del frio, vientos, sequedad, humedad y calor, olores y elementos tóxicos.

4. Cuidado profesional: Las mujeres suelen ir al doctor cuando se sienten enfermas o les invade el miedo cuando el mal se manifiesta con intensos dolores o hemorragias. Es importante visitar al ginecólogo(a), para descartar cualquier enfermedad que no podemos ver, recuerda que muchas de ellas, son silenciosas.

Se recomienda hacer un chequeo general y ginecológico una vez al año, para evitar complicaciones que se resuelven con una cirugía o con tratamientos radicales. Tu calidad de vida merece una mejor atención de tu salud.