• FOTO 1 DE 3 | El motivo no siempre está asociado a la agresividad. Existen diferentes razones por las que tu gato puede morderte. | Foto: Doltu | Pexels. (Desliza a la izquierda para ver más fotos)
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Si tienes uno o varios gatos de seguro habrás pasado por esta situación: tu está lamiéndote tranquilamente y repentinamente te muerde. ¿Qué ha pasado con tu ? Será que no le gustaron los mimos que le estabas dando. ¿Por qué lleva a cabo esta singular conducta?, ¿Qué debemos hacer? o ¿Está enfadado con nosotros?, son algunas de las interrogantes que intentaremos explicarte a continuación.

Sorprendentemente, el motivo no siempre está asociado a la agresividad o un problema con el comportamiento o la conducta. Existen diferentes motivos por las que tu gato puede estar lamiendote y luego morderte repentinamente. Te explicamos los principales:

1. Quiere jugar

Si desde que tu gato era cachorro has permitido que mordisquee tus manos con sus dientes puntiagudos, él interpretará que puede seguir haciéndolo cuando este adulto. Evitar esta conducta desde su edad temprana, es fundamental para corregir este hábito. Lo ideal es que incorpores juguetes en sus rutinas de juego, porque de esta manera estimularás su instinto cazador sin poner en peligro tu mano.

2. No quiere más cariños

Observar y entender a tu gato te puede ayudar a determinar qué tipo de cariños le gusta más, en qué momentos del día y con qué frecuencia le agrada estos mimos. Si lo estás acariciando y detectas que se muestra inquieto o irascible, es mejor que no continúes tocándolo y lo ignores. Seguro que, cuando menos te lo imaginas, volverá a buscarte para recibir más mimos y caricias. Así son los felinos.

3. Te quiere demasiado

Aunque resulte increíble, tu gato puede morderte la mano u otra parte del cuerpo como muestra de del gran aprecio que tienes. Así como lo lees. En este caso fija los dientes suavemente sobre tu piel, evitando hacerte daño. Ahora bien, si por circunstancias, cuando era cachorro, no ha podido desarrollar este conducta con su camada, es muy factible que no tenga control sobre la mordida y acabe lastimándote.

4. Tiene miedo

Los gatos son muy propensos a padecer estrés ante un sin números de situaciones que no controlan. Los cambios en su rutina o en el hogar, o la presencia de otros felinos en su territorio, acrecienta su miedo y los condiciona al ataque o a la mordida.

Sea como fuere, si tu gato te muerde, evita apartar la mano bruscamente. Intenta distraerlo con un juguete y apartarte pero sin rechazarlo. Ten muy en cuenta estos aspectos, y si estás expuesto a alguna de estas situaciones contacta a un veterinario. Él te facilitará las pautas para evitar este comportamiento.


CÓMO SABER SI TU PERRO O GATO ESTÁ ENFERMO

Las también se enferman. Y, aunque convivamos con ellos, no siempre es fácil detectar que están enfermos o que sufren alguna molestia, y algunas patologías menores pueden acabar agravándose si los síntomas iniciales pasan desapercibidos. Es por eso que aquí te contaremos algunos algunos trucos para saber detectar si tu o está enfermo.

Sin embargo, expertos en comportamiento animal aseguran que la observación de la mascota y ciertos conocimientos permiten detectar con rapidez si un perro o un gato sufre una enfermedad. Un comportamiento anómalo del animal, como la apatía, que haga sus necesidades en casa (perros) o fuera del arenero (gatos), pueden advertirnos que nuestro animal doméstico sufre una patología.

Desánimo y desinterés

Uno de los primeros síntomas a tener en cuenta es si el gato o el perro reduce, de la noche a la mañana, su nivel de actividad o come menos. La apatía, la falta de interés y las pocas ganas de jugar o interaccionar con las personas pueden ser una primera señal de alerta.

No todos los gatos y perros muestran de la misma forma que se encuentran mal o padecen dolor. Pero, ¿en qué debemos fijarnos y tener en cuenta para saber detectar si nuestro perro o gato está enfermo?:

Temperatura corporal

Gatos y perros tienen una temperatura corporal distinta a la de los humanos. Su temperatura corporal normalmente oscila entre los 38 y los 39 grados. Si se puede colocar el termómetro al animal, que no es fácil, y aparece un temperatura por encima de los 39, acude al veterinario de inmediato.

Un comportamiento anómalo pueden advertirnos de que nuestra mascota está enferma. (Pixabay)
Un comportamiento anómalo pueden advertirnos de que nuestra mascota está enferma. (Pixabay)

Observar los ojos

Es un buen indicador de su estado de salud. Hay secreciones lacrimales, no obstante, que son normales, siempre que no sean de color verde o amarillo. Hay razas más predispuestas a las secreciones lacrimales, como los perros yorkshire o el maltés.

Hay animales que parpadean muy a menudo o que no pueden abrir un ojo, lo que denota molestias o dolor. En caso de observar estos síntomas, se recomienda acudir al veterinario.

Problemas digestivos

En los gatos no es raro que el animal vomite puntualmente. Otra cosa bien distinta es si el gato vomita cuando ingiere comida o incluso tan solo bebiendo agua. Si sucede esto, hay que acudir al veterinario.

Hay animales que sufren diarrea ocasionalmente cuando se les cambia el pienso o su comida habitual, o que presentan heces muy blandas. Tampoco hay que preocuparse. Si el perro o el gato además de vomitar o tener diarreas se muestra apático y cansado, sí que hay que consultar con un especialista.

Orina

Si el gato o el perro bebe constantemente agua y orina repetidamente, con mucha más frecuencia de la habitual, hay que ponerse en alerta y llevar al animal al veterinario. No es fácil de detectar, especialmente en verano, cuando los animales beben más agua.

Cuando vemos que un perro intenta hacer pipí y no puede o expulsa muy poca cantidad de orina, es un síntoma habitual de una patología o alteración, como la infección urinaria (cistitis) o los cálculos renales. En los gatos es especialmente importante, porque son animales que pasan mucho tiempo en el arenero cuando no pueden orinar, entrando y saliendo constantemente.

Otros aspectos a tener en cuenta

  • Hay otros factores a tener en cuenta. Si el animal pierde o gana peso en poco tiempo, es recomendable pedir la opinión del especialista porque puede estar provocado por un problema de salud.
  • Una cojera, no de forma leve y ocasional, sino de forma repetida, cada vez que el animal ha estado estirado descansando, no es normal. En ocasiones, un problema óseo, como una artrosis en las caderas.
  • Si vemos que nuestro gato presenta un aspecto descuidado en el pelo porque se limpia menos, es un síntoma típico de que no está bien.
  • También hemos de estar atento si el perro empieza a toser por las noches, o se ahoga cuando se excita o hace ejercicio. Los veterinarios alertan que ello puede estar derivado de un problema cardíaco.
  • Si un perro o un gato se rasca mucho, es por tres motivos: por la presencia de parásitos, por una alergia o por una infección de piel. Pueden darse por separado o las tres patologías juntas.
  • Cuando un animal se tambalea o pierde el equilibro puede estar sufriendo un problema neurológico, de hígado o de riñón, por lo que debe pasar por la consulta de un veterinario.
  • Y si se observan bultos que no se sabe cómo han aparecido y sabemos que el animal no se ha golpeado, también hay que hacer un seguimiento, tomar precauciones y acudir al especialista a que lo revise.

Si a pesar de todos estos consejos surgen y persisten los problemas con tu perro o gato es recomendable acudir al veterinario y solicitar ayuda profesional de un experto en animales.

Los perros necesitan espacios donde interactuar con otros animales de su especie (Silvan Hess|Pexels)
Los perros necesitan espacios donde interactuar con otros animales de su especie (Silvan Hess|Pexels)

¿POR QUÉ TU GATO NO USA EL ARENERO?

Los tienen la fama de ser más limpios e independientes que los . Pero no todo es ideal en el mundo de los felinos porque, como sucede con todas las , presentan problemas de conducta que deben ser corregidos. Uno de ellos y el más recurrente en las clínicas veterinarias es el de dejar de usar el arenero y hacer sus necesidades fuera del mismo.

“El gato es un animal extremadamente inteligente. Cuando el felino no usa el arenero es porque está mostrando su fastidio por algo. Si está estresado y quiere demostrártelo, el felino sabe perfectamente qué hacer para que sepas que está molesto. El gato siempre va a demostrar lo que siente. Cuando te lo demuestra es de diferentes maneras, una de ellas es hacer sus necesidades en un lugar que no debería”, explica Rodrigo Rondón Herz a , miembro de la directiva del Colegio Médico Veterinario del Perú.

Razones por las que el gato dejar de usar el arenero

Es importante comprender que este conducta nos está indicando que nuestro gato no está bien y está intentándonos decir algo. No debemos tomarlo como una venganza hacía nosotros o pensar que lo hace adrede o para fastidiarnos. “Hay que analizar cada caso para saber qué está ocurriendo”, explica el también director de la carrera de Medicina Veterinaria de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas.

Si la arena está sucia, el gato dejará de usar la bandeja y usará otros sitios. (Pexels)
Si la arena está sucia, el gato dejará de usar la bandeja y usará otros sitios. (Pexels)

En todo caso, es importante saber que detrás de este comportamiento siempre suele haber una patología o un problema de conducta, por lo que es recomendable hacérselo saber al veterinario para que pueda aconsejar. Hay que tener en cuenta también si la arena es la correcta o está lo suficientemente limpia (hay gatos un poco exigentes con esto) o si la bandeja es lo suficientemente grande para nuestro minino.

Si no tenemos clara la causa por la que nuestro gato deja de usar su arenero o hace sus necesidades fuera del mismo, Rondón Herz recomienda ponerse en contacto con un veterinario de manera inmediata.

Por qué mi perro estornuda

De seguro te ha pasado que todo es silencio en casa cuando de pronto se escucha un estornudo y el que está a tu lado es tu mascota. Al igual que en los humanos, esto tiene muchas causas y, por lo general, no suele ser una situación grave en los .

El estornudo se debe a la inhalación de cuerpos extraños o la presencia de una sustancia irritante en su nariz o garganta y que busca expulsar. En esta nota detallamos las causas por las que un can puede sufrir de estornudos y cuándo saber si es una señal de alarma.

Resfriado

Los perros también pasan por este cuadro como los humanos y la irritación de las vías respiratorias superiores hacen que presenten tos o secreciones mucosas. Esta condición se le pasará en pocos días y de no ser así, es mejor llevarlo al veterinario.

Alergia

Si tu perro estornuda cuando come o está cerca del polen, polvo, flores, moho, hierba, humo del tabaco o productos de limpieza del hogar, puede ser alérgico a ellos y al estornudar busca eliminar las sustancias que han entrado por su nariz.

Enfermedades respiratorias

Un virus puede ser el causante de que tu perro tenga constantes estornudos. Para saber que está sufriendo este proceso hay que prestar atención a otros síntomas como ojos o glándulas linfáticas hinchados, tos, moco, dificultades para respirar o cansancio.

Esto es el indicador de que tu puede estar padeciendo de asma, bronquitis, neumonía, faringitis, moquillo, entre otros males, por lo que si estornuda mucho y se ahoga, debe recibir tratamiento cuanto antes.

Ácaros en la nariz

Los ácaros no solo afectan a las personas, sino también a los perros pues pueden alojarse en su nariz y causarles mucha picazón, lo que conlleva a los estornudos.

Estos pueden ingresar mientras excava en la tierra con su cara o si se acerca mucho a otro perros que está invadido por ellos.

Infecciones bucales

Otra de las causas más graves es que tu ‘hijo de cuatro patas’ esté sufriendo una infección dental que le provoca una infección respiratoria y constantes estornudos. Un mal olor en la boca, inflamación en sus encías o bolsas de pus son señales de alerta.

Tumores

Un tumor intranasal ocasionará que tu perro estornude mucho y cuando más crezca, será más constante. Si expulsa algo de sangre por la nariz, hay que llevarlo al veterinario para un correcto diagnóstico.

Un estornudo que no es estornudo

A veces, tu perro puede estar resoplando por un exceso de kilos que le causa dificultad para respirar. También se puede tratar de un estornudo inverso que les produce como un sonido de ronquidos y ahogamiento. Esto también es pasajero y en cuanto se calman se les pasa y podemos ayudarles masajeándoles la tráquea para relajarla. Es más común en perros de razas pequeñas y razas braquiocefálicas.

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