No compres platos nuevos y aplica estos trucos caseros para decirle adiós a los rayones. (Foto: Pixabay)
No compres platos nuevos y aplica estos trucos caseros para decirle adiós a los rayones. (Foto: Pixabay)

A que no lo sabías. El comer a diario en ellos, el lavado o el cortar carne con cuchillos filosos desencadenan las populares marcas de uso en la vajilla blanca. Estas líneas grises o negras desmejoran su presencia y la hacen lucir vieja o descuidada sobre la mesa o en una reunión especial, pero para todo hay solución. Desde Mag te dejamos los que debes aplicar para eliminar los rayones o arañazos de tus platos y dejarlos como nuevos.

Para arreglarlos y decirle adiós a estos trazos del metal solo necesitarás poner en práctica estos consejos usando elementos que ya tienes en tu cocina, despensa o son sencillos de conseguir. ¡Toma nota!

Trucos caseros para arreglar platos rayados

1. Cremor tártaro

  • Se trata de una sal ácida que se emplea como agente estabilizador en la cocina, algunas recetas en repostería o en la industria del vino. Se puede encontrar en cualquier supermercado.
  • Primero hay que limpiar bien el plato y secarlo para que no quede humedad
  • El truco casero consiste en espolvorear una pizca de cremor tártaro sobre el plato rayado, sobre todo en las zonas más afectadas.
  • Añade unas cucharadas de agua sobre el producto para formar una pasta, mezcla con los dedos para darle consistencia.
  • Realiza movimientos circulares para que se impregne bien o puedes ayudarte de una esponja suave o una bayeta de cocina. Ve frotando hasta que desaparezcan las rayas.
  • El último paso consiste en enjuagar el plato con agua y secarlo con un paño de cocina.

2. Bicarbonato de sodio

  • Mezcla 2 o 3 cucharadas soperas de bicarbonato de sodio con una cucharada de agua y elabora una pasta con la mezcla.
  • Aplica un poco de la preparación en un paño de cocina y pásalo sobre el plato rayado. Deja que actúe un rato.
  • Frota con un estropajo para limpieza y enjuaga con agua. Seca con un paño limpio.

3. Limón

  • Mezcla en un recipiente el jugo de un limón con un poco de bicarbonato de sodio. Deja reposar la preparación durante aproximadamente 15 minutos.
  • Frota esta mezcla en tus platos con la ayuda de un estropajo suave y haciendo movimientos circulares, incidiendo con más fuerza en las zonas con arañazos.
  • Deja actuar sobre tus platos durante dos minutos, según aconsejan desde y luego aclara tu vajilla de manera habitual. Si algún arañazo no salió por completo, agrega una gota de vinagre blanco a la mezcla y vuelve a realizar el mismo proceso.

Cómo evitar rayones en la vajilla

  1. Un consejo para evitar rayones es cambiar los cubiertos muy afilados por otros más pulidos.
  2. Lavar a mano la porcelana y cristalería fina y no en el lavavajillas, según explican desde .

Los errores que debes evitar al lavar los platos

1. Retirar la grasa antes de lavarlos

Según el mediático chef argentino Paco Almeida, el primero paso es absorber la grasa de los utensilios con servilletas de papel para facilitar el lavado y así evitar que la suciedad ingrese por las tuberías.

2. Mezclar distintos tipos de suciedad

Para una limpieza efectiva es clave ordenar las cosas que vamos a lavar. Es decir, no se debe mezclar la sartén que has utilizado para freír fritura con los cubiertos y vasos, pues todo quedará engrasado.

La profesora de la escuela superior de hostelería de Barcelona ESHOB, Cristina Cusí, menciona la importancia de fregar primero los objetos pequeños y menos sucios, detalla : “Es recomendable empezar por las copas, lavarlas con agua caliente, que se sequen y después limpiarlas con una gamuza especial de vidrio”.

3. Utilizar agua fría

Si lavas los platos, sartenes o táperes con agua fría es probable que no elimines toda la grasa. Ante esto, los expertos recomiendan emplear buen chorro de jabón y agua caliente. Para no perder mucho tiempo, desde sugieren “calentar agua, ponerla en un recipiente, echar ahí el jabón e ir mojando en esa mezcla el estropajo”.

4. Seguir usando las mismas esponjas

A pesar de que la esponja elimina la suciedad y es una gran aliada, acumula muchos gérmenes. Por ello, es fundamental renovarla a menudo.

Qué es un truco casero

Un truco casero consiste en realizar una actividad de limpieza, reparación u otros, utilizando productos económicos que puedes encontrar en tu hogar. Estos productos suelen ser naturales o de fácil acceso, lo que permite solucionar problemas en un santiamén.


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