Existen unos trucos caseros para limpiar y abrillantar piezas de metal. (Foto: Pexels)
Existen unos trucos caseros para limpiar y abrillantar piezas de metal. (Foto: Pexels)

Que nunca más se opaquen. Los objetos de metal que tenemos en casa acaban acumulando suciedad y perdiendo brillo debido a la exposición al polvo y otros agentes. Para solucionarlo existen algunos que puedes preparar con ingredientes sencillos que seguro que tienes en casa. Con ellos, objetos de oro, plata, aluminio, entre otros materiales, volverán a estar tan reluciente como al principio.

Los metales tienen superficies mucho más porosas y delicadas de lo que pueden parecer. Limpiarlos de forma incorrecta o con mucho entusiasmo es un error común. Para limpiar metal, lo mejor es buscar un rato tranquilo, sentarse en un sitio ventilado con buena luz y poner sobre la superficie que vayamos a utilizar un material acolchado, como cartón duro, plástico de burbujas o hasta un paño de microfibra.

Para la limpieza de metales es necesario proteger las manos con guantes de látex ya que manipularemos algunos productos que pueden resecar la piel y tener a mano hisopos, trapos o franelas de algodón suaves.

1. Cómo limpiar el oro

El metal más noble de todos se puede limpiar con pasta de dientes y un trapo suave, o también con una pasta preparada con tres ingredientes: harina, vinagre blanco y sal. Con cualquiera de las dos fórmulas se frota con un trapo suave y luego se pule con un trapo limpio.

2. Cómo limpiar la plata

La plata se usa mucho para objetos como marcos de fotos o cubertería, pero suele ennegrecerse con el paso del tiempo debido al contacto con el aire. Para mantener la plata lo mejor es forrar una cacerola con papel de aluminio y rellenar de agua. Se añade una cucharadita de bicarbonato de sodio y otra de sal y se pone a hervir. Después se introduce la plata y finalmente se seca y pule con un trapo suave.

Los objetos de plata pueden recuperar su brillo con unos trucos caseros. (Foto: Pexels)
Los objetos de plata pueden recuperar su brillo con unos trucos caseros. (Foto: Pexels)

3. Cómo limpiar el bronce y latón

Para sacar brillo al bronce y latón y pulirlos correctamente, solo es necesario mojar un trapo en limón y bicarbonato de sodio, o bien enjuagado en vinagre y sal. También se puede poner un poco de kétchup en un trapo suave y frotar sobre las manchas que haya en cualquiera de estos dos metales.

4 . Cómo limpiar el cromado

Los cromados suelen estar presentes en varios objetos de nuestro hogar. Por ejemplo en las sillas de metal o grifería. Para limpiar el cromado, hay tres productos que dan excelentes resultados: aceite de baño para niños, vinagre o papel aluminio (del de cocina). Este último se aplica por su lado mate.

5. Cómo limpiar el cobre

Para dejar como nuevos los objetos de cobre solo necesitas empapar un trapo en agua caliente con una cucharada de sal y una taza de vinagre blanco disueltas en ella. Aplica frotando y luego seca. Para los utensilios de cocina de cobre como las ollas o vasijas de cobre, utiliza una cáscara de limón con sal y frota. Para quitar las manchas, lo más eficaz es utilizar un trapo con un poco de salsa de kétchup.

El cobre es bastante usado en los utensilios de cocina. (Foto: Pexels)
El cobre es bastante usado en los utensilios de cocina. (Foto: Pexels)

6. Cómo limpiar el aluminio

Los objetos de aluminio son muy apreciados en la decoración y en otros muchos utensilios de la casa (sillas, pasamanos, bicicletas o escaleras de mano) por su ligereza. Para limpiar este material, sólo es necesario utilizar un paño suave y limpiar con una solución hecha a base de crémor tártaro y agua.

7. Cómo limpiar el acero inoxidable

El acero inoxidable es muy usado en el menaje de cocina. Para limpiarlo, basta con humedecer un trapo con vinagre blanco (o vinagre de limpieza) o aceite de oliva. Otra fórmula para dejar impecable el acero inoxidable consiste en mezclar 4 cucharadas de bicarbonato de sodio en 250 ml de agua, y aplicar con un trapo suave. Después se seca con un trapo limpio.

¿Qué es un truco casero?

En su mayoría son opciones sencillas y de bajo costo que permiten dar solución a problemas de limpieza, cocina, organización o decoración; en sí, todas aquellas dificultades que nos quitan tiempo y que tienen una salida cambiando la rutina.

Un truco casero o remedio casero es realizado con insumos que fácilmente se pueden encontrar en el hogar como el bicarbonato de sodio, vinagre blanco, lejía o el agua oxigenada. Su plus es que no resultan costosos y son más exitosos que muchos productos comerciales que se encuentran en el mercado.


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