• Desde 1968 hasta 2002, Roberto Cercelletta se hizo impunemente con las monedas que lanzaban los turistas a la Fontana di Trevi. (AFP)
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    Desde 1968 hasta 2002, Roberto Cercelletta se hizo impunemente con las monedas que lanzaban los turistas a la Fontana di Trevi. (AFP)

  • Algo más de 850 euros en 15 minutos. Esa era la suma que, según la Policía romana, recogía seis veces por semana Roberto Cercelletta. (AFP)
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    Algo más de 850 euros en 15 minutos. Esa era la suma que, según la Policía romana, recogía seis veces por semana Roberto Cercelletta. (AFP)

  • Tenía dos modalidades para sacar las monedas: barría, las juntaba y luego se agachaba para ‘levantarlas’, o con un imán con forma de espada. (AFP)
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    Tenía dos modalidades para sacar las monedas: barría, las juntaba y luego se agachaba para ‘levantarlas’, o con un imán con forma de espada. (AFP)

Todo mundo sabía lo que hacía, pero nunca nadie hizo nada. Cerca de 850 euros en 15 minutos. Ese era el monto que recogía 6 veces por semana Roberto Cercelletta. “Recogía” es el término más adecuado para describir lo que hacía este italiano en la Fontana di Trevi. Desde 1968 hasta 2002, cuando finalmente lo detuvieron.

Fue durante esos 34 años de “recogimiento” una de las personas más conocidas de los alrededores de la Fontana di Trevi. Todos sabían lo que hacía pero no podían intervenirlo porque, para la Justicia de Italia en ese entonces, no cometía ni un solo delito.

Tenía dos modalidades para sacar las monedas de la obra maestra barroca: barría, las juntaba en un sector de la fuente y luego se agachaba para levantarlas; o con un imán con forma de espada, lo que agilizaba su tarea. Para la mayoría era un personaje pintoresco.

Pero todo cambió en el año 1999. Ese año, una nueva ley destinada a proteger los monumentos de la ciudad incluyó una prohibición para revisar las fuentes, como la de Trevi, y estableció una multa para quienes lo hicieran. La Policía comenzó a multar a Cercelletta.

Un día hizo una locura: en señal de protesta ante los intentos de sacarlo de la fuente y alejarlo de su botín, sacó una navaja y se hizo varios cortes en el abdomen. Oficiales de la Policía de Roma lo intervinieron y se lo llevaron en calidad de detenido a la comisaría.

En la actualidad las monedas que se recogen se destinan a Cáritas. (AFP)
En la actualidad las monedas que se recogen se destinan a Cáritas. (AFP)

Ese 9 de agosto de 2002 el hombre dijo que no juntaba tanto dinero. Y justificó que su arresto no era correcto porque se pasaban por alto tres décadas de tradición. “No tendré derecho a hacerlo, pero lo hago desde hace 34 años”, explicó Roberto Cercelletta.

Al escuchar ese argumento, los policías comenzaron a sonreír. Pero en Italia se desató una polémica. Es que, supuestamente, todo lo arrojado por turistas en la fuente estaba destinado a organizaciones benéficas. Para ellos, Cercelletta no era para nada simpático.

Estuvo poco tiempo en prisión. Y reapareció el 6 de marzo de 2011: volvió a entrar a la fuente en busca de las monedas y otra vez se hizo cortes en el abdomen. De inmediato, la Policía de Roma lo sacó de la Fontana di Trevi. Murió en diciembre de 2013.