Amy Timmerman, de 23 años, viajaba desde Seattle (Washington, EE.UU.) a Puerto Vallarta (México) para hacer surf con su novio Jahmiah Hoogen, de 21 años, y la hermana de éste, Indica, de 25 años. Debido a un problema con los ferris en Seattle, Amy y sus acompañantes tuvieron que llegar al aeropuerto con ocho horas de antelación para no perder su vuelo, lo que significaba esperar sentados en la sala de espera vacía.

Mientras esperaban, a Indica se le ocurrió colocar sus hamacas en la zona de espera, para que el grupo pudiera echar una cabezada.

El resultado fue un camping improvisado que, a fin de cuentas, cumplió con creces su misión: que el grupo descansara algo para coger el vuelo a México con energía.