Diana de Gales murió  cuando tenía 36 años y dejó pequeños a sus hijos Guillermo y Enrique. (Foto: Anwar Hussein/Getty Images)
Diana de Gales murió cuando tenía 36 años y dejó pequeños a sus hijos Guillermo y Enrique. (Foto: Anwar Hussein/Getty Images)

Los miembros de la , liderada por la reina , cumplen una estricta agenda y cada una de sus actividades están supervisadas al milímetro; sin embargo, hay ocasiones en donde pueden disfrutar de sus pasiones, como fue el caso de la princesa , quien antes de morir vivió momentos inolvidables junto a sus hijos Enrique de Sussex y Guillermo de Cambridge, ¿qué era lo que la hacía feliz cuando eran unos niños?

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Antes de su muerte en París en 1997 cuando tenía 36 años, la expareja de Carlos de Gales apreciaba el tener a sus hijos juntos en la costa del Reino Unido.

“Realmente, estar en la playa (era la actividad favorita de su mamá) (...) Le encantaba estar en la playa y mirar (sus chicos) hacen windsurf y nadar”, recientemente a Us Weekly el experto en la realeza Stewart Pearce.

El autor británico de ‘Diana: The Voice of Change’ también indicó que Diana de Gales era una ávida nadadora y que “ella siempre estaba en el agua”, por lo que las vacaciones tropicales era su debilidad. “Además, ella era un signo de agua. Ella era Cáncer. Y entonces ... amaba el Caribe”.

La princesa Diana de Gales junto a sus hijos William y Harry en el parque de diversiones 'Thorpe Park'. (Foto: Antony Jones/ Getty Images)
La princesa Diana de Gales junto a sus hijos William y Harry en el parque de diversiones 'Thorpe Park'. (Foto: Antony Jones/ Getty Images)

Los días de Diana en la realeza

Stewart Pearce también reveló cómo eran los días de la princesa Diana cuando era parte de la realeza británica y lo mucho que disfruta las actividades cotidianas como levantarse “muy temprano” por la mañana y “hacer cosas”.

“Ella se subía al automóvil y conducía una distancia de unos 10 minutos hasta el Palacio de Buckingham y nadaba 20 metros en la piscina todas las mañanas”, agregó.

El legado de Diana de Gales continúa vigente para sus hijos Enrique de Sussex (36) y Guillermo de Cambridge (39) quienes le rindieron homenaje en el que hubiera sido su cumpleaños número 60, el pasado mes de julio, con la inauguración de su estatua en el Palacio de Kensington.

“Todos los días, deseamos que ella todavía estuviera con nosotros, y nuestra esperanza es que esta estatua sea vista para siempre como un símbolo de su vida y su legado. ... (Gracias) a todos aquellos en todo el mundo que mantienen viva la memoria de nuestra madre”, señalaron los hermanos en una emotiva declaración.