Una sala lista para operación. | Imagen referencial: peoplecreations / Freepik
Una sala lista para operación. | Imagen referencial: peoplecreations / Freepik

Desde los 14 años, Doyle Duke venía luchando contra problemas y un trasplante multiorgánico era la única opción para . El procedimiento médico raro, el cual nunca antes se había realizado en Arizona, Estados Unidos, fue todo un éxito y semanas después de la operación el hombre contó su experiencia.

De pequeño anhelaba convertirse en un jugador profesional de béisbol; sin embargo, sus sueños se derrumbaron cuando se fue a probar a un equipo de béisbol y uno de los médicos escuchó un soplo en su corazón.

Este soplo resultó ser una estenosis subaórtica hipertrófica idiopática o IHSS, una afección que hace que el músculo cardíaco se vuelva anormalmente grueso.

“Tuve una buena carrera allí por un tiempo, me sentía bastante bien y luego comenzó a deteriorarse”, dijo Duke, en diálogo con , quien además recordó que desde el 2012 se puso cada vez peor.

Pese a las múltiples intervenciones quirúrgicas, la enfermedad cardíaca avanzó muy rápido y esto afectó a otros órganos de su cuerpo, lo cual le provocó una enfermedad hepática e insuficiencia hepática.

“Se hizo muy evidente que era poco probable que sobreviviera sin un trasplante”, manifestó el Dr. Bashar Aqel, presidente del centro de trasplantes de Mayo Clinic en el estado de Arizona.

Una segunda oportunidad

El pasado 7 de diciembre, Luke se sometió a una cirugía de más de 14 horas, el cual acabó al día siguiente. El hombre de 53 años aseguró sentirse un bendecido por volver a escuchar los latidos de su corazón.

De acuerdo a 12 News, escuchar y sentir los latidos de su corazón era algo nuevo para Duke, quien tenía el 90% de las arterias bloqueadas y veía lejano la posibilidad de sobrevivir.

Cabe precisar que Mayor Clinic Arizona realiza la mayor cantidad de trasplantes que en cualquier otro lugar de Estados Unidos. Asimismo, el triple trasplante multiorgánico fue el primero que se completó en el Estado.

“El trasplante de corazón, hígado y riñón simultáneamente del mismo donante es una ocurrencia rara”, precisó Aqel, quien además destacó que un personal de 20 profesionales, entre médicos, enfermeras y personal médico, participaron en la operación.


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