Cientos de personas en la ciudad de Tipton decidieron darle, quizás, la mejor propina que pudo recibir en sus 31 años trabajando como repartidor de pizzas. |Foto: Tanner Langley
Cientos de personas en la ciudad de Tipton decidieron darle, quizás, la mejor propina que pudo recibir en sus 31 años trabajando como repartidor de pizzas. |Foto: Tanner Langley

En la ciudad de Tipton, en Indiana (), ocurrió un hecho que ha traspasado fronteras y quedó inmortalizado en un de . Esta es la historia de Robert Peters, un viejo repartido de pizzas que se ganó el amor y cariño de cientos de vecinos cada vez que tocaba a la puerta. A bordo de su destartalado auto, el hombre dejaba con mucho cuidado el pedido, no sin antes mostrar una enorme sonrisa que te alegraba el momento.

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Durante 31 años, Peters conoce a casi todos los habitantes de su ciudad. Más de tres décadas trabajando como repartidor le han servido para ser admirado y querido por todos sus clientes. Es así como Tanner Langley decidió iniciar una para recaudar fondos y comprarle a Robert un auto 0 kilómetros, en agradecimiento por el excelente servicio que brinda.

“Es capaz de conducir 7 u 8 kilómetros bajo una tormenta de nieve sólo para traerte 15 centavos de cambio, y cuando le preguntas porqué lo hace, contesta que no quiere que la gente piense que se quedó con el vuelto como propina”, comenta Tanner Langley. Fue así como el joven logró recaudar cerca de 19 mil dólares.

Con el dinero recaudado, Tanner compró un moderno automóvil 0 kilómetros con todas las tasas, impuestos, seguros pagados y el tanque lleno de gasolina. De esta manera, el repartidor ya no subirá en su viejo Oldsmobile de 1993, sino repartirá pizzas en su nuevo Chevy Malibu. “No puedo creerlo, es casi como si fuera surrealista. Esto realmente me hace sentir muy, muy bien por dentro”, dice Robert aún sin creer la espectacular propina que recibió.