Un hombre probando suerte raspando una tarjeta para rascar. | Imagen referencial: mehaniq / Freepik
Un hombre probando suerte raspando una tarjeta para rascar. | Imagen referencial: mehaniq / Freepik

Ganar la es algo que, con mucha suerte, puede pasar una vez en la vida. Pero cuando esto ocurre, por lo general, no solemos distribuir las ganancias como se debe y terminamos gastando todo en poco tiempo. Esto le pasó a una joven de Estados Unidos que se embolsó 50 mil dólares en una tarjeta ‘rasca y gana’, pero el se le “esfumó” en un abrir y cerrar de ojos.

La creadora de contenido Sydney, que se hace llamar en las redes sociales, contó la vez que ganó 40.000 libras esterlinas (US$ 50 mil) con una tarjeta de rasca que le regaló su madre.

La joven, de 23 años, estaba feliz porque por fin tendría capital para pagar una casa, sin embargo, se llevó una desagradable noticia cuando fue a cobrar el premio en una oficina en Idaho, Estados Unidos.

¿Qué ocurrió? Sydney no podía cobrar todo el premio por las normas fiscales, que redujeron sus ganancias en 12.000 libras esterlinas (15.000 dólares) por un tema de impuestos.

@sydneykidneybean It’s a more complicated process than i had expected 😅 #lottery #lotterywinner #idaho #boise ♬ original sound - Sydney

La felicidad duró poco

“Mi pensamiento inmediato fue que esto es demasiado dinero para obtener de la estación de servicio”, precisó. En el , la influencer recordó al hombre que se encargó de verificar su boleto y sobre los impuestos.

“Tengo dos opciones: tomar todas las ganancias ahora y luego pagar mis impuestos más tarde por mi cuenta, o pueden sacar los impuestos ahora”, acotó.

¿Qué pasó? Finalmente, la creadora de contenido se inclinó por la última opción en la que pretendía que los impuestos desaparecieran de inmediato porque, según comentó, no quería gastar dinero que no tenía.

Tras olvidarse de los impuestos y después de un año de la vez que ganó el premio, Sydney realizó el pago inicial de una vivienda y todas las tarifas asociadas. Si bien no le duró mucho el dinero, la joven está tranquila porque ahora tiene una casa propia.

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