Kate Siegel interpreta a Viola y a la Dama del lago en "La maldición de Bly Manor" (Foto: Netflix)
Kate Siegel interpreta a Viola y a la Dama del lago en "La maldición de Bly Manor" (Foto: Netflix)

Al igual que en la primera entrega de “The Haunting”, en “” también aparecen varios fantasmas, algunos que se dejan ver por los protagonistas de la serie de Netflix y otros que se mantienen ocultos en el fondo de las escenas. Pero entre los que se muestran existe una peculiaridad: no tienen rostro.

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La elección de Mike Flanagan de dar a los fantasmas de la mansión un rostro sin facciones definidas tenía un propósito que se reveló en ‘La leyenda de ciertas ropas antiguas’, penúltimo episodio de la ficción antológica.

En el capítulo dirigido por Axelle Carolyn, se explora la historia de ‘La dama del lago’, quien al igual que los otros espíritus de la casa no tiene rostro. Esto sucede cuando los fantasmas que quedan atrapados en la mansión olvidan por sus recuerdos con el paso del tiempo.

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La mayoría de los espíritus que aparecen en “” son inocentes, pero al morir en la mansión quedan atrapados en el torbellino de amargura y desesperanza de Viola, quien se volvió la Dama del Lago para “recuperar” a su hija.

Por otro lado, como señala, el olvido de los fantasmas se relaciona con la enfermedad de la madre de Owen, el Alzheimer, que poco a poco le quita sus recuerdos y desvanece su vida.

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Viola se convirtió en la Dama del lago cuando su esposo arrojó su baúl al agua (Foto: Netflix)
Viola se convirtió en la Dama del lago cuando su esposo arrojó su baúl al agua (Foto: Netflix)

LA HISTORIA DE VIOLA

A mediados del siglo XVII, un viudo llamado Sr. Willoughby vivía en Bly Manor con sus dos hijas, Perdita y Viola. Cuando él muere sus hijas buscan a su primo lejano Arthur para no perder su propiedad.

Aunque Perdita también ama a Arthur es Viola quien se casa con él y tiene una hija, Isabel. Sin embargo, poco después de dar a luz enferma y muere. Su hermana aprovecha la oportunidad y se casa con Arthur, quien años después pierde su fortuna. Para ayudar a su esposo, Perdita decide vender las pertenencias que su hermana le dejó a su hija, pero cuando abre el cofre el espíritu de Viola sale y la mata.

Antes abandonar la mansión con su hija, Arthur arroja el cofre al lago, por eso el fantasma de Viola sale todas las noches y recorre en busca de su hija, mientras que Perdita está atrapada en el ático, sin recordar nada.

Viola intentaba reencontrarse con su hija, pero su hermana lo evitó (Foto: Netflix)
Viola intentaba reencontrarse con su hija, pero su hermana lo evitó (Foto: Netflix)

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