La miel nos aporta micronutrientes como vitaminas y minerales, destacando el calcio, hierro, magnesio, potasio, fósforo, ácido fólico, vitamina C y vitaminas del grupo B (Foto: Pixabay)
La miel nos aporta micronutrientes como vitaminas y minerales, destacando el calcio, hierro, magnesio, potasio, fósforo, ácido fólico, vitamina C y vitaminas del grupo B (Foto: Pixabay)

Las propiedades y beneficios de la han sido conocidos y utilizados por distintas sociedades a lo largo del tiempo. Actualmente esta sustancia es uno de los endulzantes naturales más importantes, cuyos beneficios van desde un sabor agradable al paladar, hasta la posible prevención y tratamiento de enfermedades.

Este alimento es el mejor reemplazante del que es una sustancia de sabor dulce y color blanco, cristalizada en pequeños granos, que se obtiene de la remolacha o de la caña de azúcar, a partir de la concentración y cristalización de su jugo. Es lo que llamamos el “azúcar de mesa” y está compuesto en su totalidad por sacarosa, un disacárido formado por glucosa y fructosa.

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Muchos se preguntan cuál de las dos opciones es más conveniente para endulzar: ¿Miel o Azúcar? Para responder a esta pregunta, hay que tener en cuenta la composición nutricional de ambas sustancias. Por ello es importante saber que el azúcar blanco es 100% sacarosa, es decir, es completamente un azúcar simple, mientras que la miel está compuesta por un 80% de azúcares simples conteniendo en menor proporción la sacarosa y conteniendo en mayor cantidad la fructosa y glucosa. Casi el 20% restante es agua. Además, la miel también nos aporta micronutrientes como vitaminas y minerales, destacando el calcio, hierro, magnesio, potasio, fósforo, ácido fólico, vitamina C y vitaminas del grupo B en menor cantidad; mientras que el azúcar nos aporta calorías vacías ya que no nos aporta micronutrientes.

BENEFICIOS DE LA MIEL

1. Mejora el rendimiento cerebral

La miel aumenta y permite asimilar de mejor forma el calcio, este componente es fundamental para el desarrollo de las neuronas. Además, esta sustancia también se ha comprobado que mejora la retención y la memoria.

2. Reduce el azúcar en la sangre

Aunque es un endulzante, increíblemente la miel permite eliminar la glucosa de la circulación. Su equilibrio natural permite que el hígado la asimile como glucógeno y lo convierta en un energizante aprovechable para el cerebro y el corazón.

3. Fortalece el sistema inmunológico

Las propiedades de la miel potencian la creación de nuevas defensas, que se traducen en un sistema inmunitario más fuerte. Al consumir miel, somos menos propensos a sufrir enfermedades virales.

4. Es antibacteriana

En este caso la miel tiene efecto preventivo, pero también sirve como tratamiento una vez que se tiene la infección. Es uno de los más potentes antibacterianos, incluso más que algunos medicamentos.

5. Mejora la salud intestinal

Debido a su composición, la miel actúa en el intestino igual que los aceites. Facilita el movimiento intestinal y regulariza las evacuaciones.

6. Antioxidante natural

El consumo diario de miel evita el deterioro celular causado por envejecimiento, gracias a la creación de óxidos.

7. Sirve para atender lesiones en la piel

Esta sustancia es antiséptica, por lo que aplicarla en quemaduras, alergias, picaduras o heridas puede ser un remedio natural efectivo.

8. Reduce el insomnio

El consumo de una cucharada de miel ayuda al cerebro a segregar la hormona del sueño. Esto es ideal para las personas que sufren de insomnio.

9. Efectivo para tratamientos estéticos

La miel es usada para tratar el acné, como exfoliante natural si se le agrega café o azúcar y como hidratante para la piel y los labios.

10. Alivia la tos y el dolor de garganta

Si se combina con otras sustancias como el jugo de lima o limón, la miel de abeja alivia el dolor de garganta, incluso en pequeñas dosis.

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¿QUÉ ALIMENTOS NO DEBES COMER DE NOCHE?

1. Carbohidrato

Están llenos de calorías. Por eso, son esenciales en el desayuno, pues nos proporcionan energía para el día, pero en la noche solo se acumularán en nuestro abdomen, caderas y muslos. Especialmente los carbohidratos vacíos, es decir, que solo aportan calorías como galletas, panes y pastas.

2. Grasas

Son alimentos que producen muchas calorías y hacen la digestión más lenta. Tampoco se recomiendan los embutidos como salchichas, porque aumentan la grasa corporal.

3. Alimentos que producen gases

Aunque a veces pensamos que las verduras nos ayudarán a tener una cena liviana y a mantener nuestro peso, lo cierto es que muchos producen gases: habichuela, brocoli, coliflor, cebolla, pimentón, lechugas, acelgas o legumbres.

4. Frutas

Es también un error creer que una cena con frutas es saludable y nos provee pocas calorías. Lo cierto es que si dejamos las tres porciones diarias para esta hora del día, estaremos prescindiendo de otros alimentos que son necesarios; además, estas tienen alto contenido de fructuosa que significa, azúcar.

5. Lácteos

Debido a quienes sufren alergia a la lactosa o esta les cae mal, tomar leche en las noches puede inflamar. La especialista señala que “puede producir exceso de ácido en el estómago, debido al caseinato de calcio e inducir a reflujo estomacal. Este componente también está presente en salsas de la comida oriental que pueden producir migrañas”.

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