La pasta debe cocinarse en agua abundante. (Pexels)
La pasta debe cocinarse en agua abundante. (Pexels)

Las es uno de los más sencillos de cocinar, a tal punto que cualquiera que nunca haya puesto un pie en la cocina optaría por una que tenga esta harina. Porque cualquiera pensaría que se trata de hervir agua y echar el spaghetti o los ravioles. Pero aún tratándose de algo que parece tan sencillo de hacer, hoy te decimos algunos errores que cometemos al preparar la pasta:

MÁS INFORMACIÓN: Por qué no deberías desechar el agua donde cocinaste la pasta

1. Almacenar la pasta en botes y tirar los paquetes

Si quieres guardar la pasta en botes, no hay ningún problema, pero antes de tirar el paquete recorta las instrucciones y mete el recorte en el bote para que puedas consultar las instrucciones cada vez que cocines la pasta.

2. Utilizar una olla demasiado pequeña

Es uno de los errores más frecuentes, sobre todo cuando somos pocos en casa y el tamaño de nuestras ollas es el adecuado para cocinar pocas raciones. La pasta debe cocerse en agua abundante -aproximadamente un litro de agua por cada 100 g de pasta.

3. No salar el agua

Si se cuece la pasta en agua sin sal, por muy sabrosa que sea nuestra salsa, la pasta siempre tendrá un punto insípido. Lo suyo es añadir 1 litro de agua y 2 g de sal, por cada 100 g de pasta seca que vayamos a cocer.

Que no se nos olvide que la pasta aumenta su tamaño al cocerla.  (Pexels)
Que no se nos olvide que la pasta aumenta su tamaño al cocerla. (Pexels)

4. Utilizar salsas demasiado grasientas o no adecuadas

Los platos de pasta italianos suelen llevar vegetales y otros ingredientes que permiten que la pasta se siga apreciando dentro del plato. Además, no todos los tipos de pasta son adecuados para todas las salsas, por lo que es importante tenerlo en cuenta si queremos elegir la salsa perfecta para el paquete de pasta que tenemos en la alacena.

5. No mover la pasta mientras se cocina

Mover la pasta de vez en cuando mientras se está cociendo es la mejor manera de que no se pegue entre ella, mucho más efectivo que el truco de echar aceite en el agua que ya vimos en su momento que era un desperdicio tonto del aceite que se usaba.

6. Tirar la pasta contra la pared para ver si está al dente

Es un truco que seguramente has leído o visto aplicar alguna vez. Pues bien, desperdiciar un espagueti es menos fiable que si directamente lo pruebas. Prueba uno y así sabrás cómo está de textura la pasta y de paso no ensucias la pared.

7. Desechar todo el agua de cocer la pasta

Es costumbre que, una vez cocinada la pasta, la escurramos en un colador sobre el fregadero, de manera que todo el agua de cocción se desecha. Pues bien, antes de hacer eso, sería genial si reservases al menos una pequeña cantidad de ese agua. Serán tu salvación, si la salsa te ha quedado un poco seca, pues podrás añadir un poco más de ese líquido con todo el sabor de la pasta.

No todos los tipos de pasta son adecuados para todas las salsas. (Pexels)
No todos los tipos de pasta son adecuados para todas las salsas. (Pexels)

8. Enjuagar la pasta en agua fría después de cocinada

Si vamos a usar una salsa caliente, aparte de ser un paso innecesario es totalmente contraproducente, pues la pasta quedará más resbaladiza y la salsa se adherirá peor. Así que ya sabes, la pasta se cocina, se escurre y se echa directamente en la salsa para que se impregne bien de esta.

9. Cocinar pasta para todo el vecindario

Que no se nos olvide que la pasta aumenta su tamaño al cocinarla y, vista en seco, siempre parece que no va a llegar, así que ya puestos acabamos cociendo pasta para invitar a todo el vecindario. Así que toma medidas para calcular bien las raciones de pasta seca que tienes que echar en la olla.

10. Cocinar la pasta antes de que esté lista la salsa

Si cocinar la pasta te lleva 10 minutos y cocinar la salsa te va a llevar 30, no empieces a hacerlo todo a la vez. La salsa siempre espera a la pasta. Y ni hablar de terminar de cocinar la pasta, apagar el fuego y dejarla dentro del agua esperando. En cuanto se echa la pasta al agua, se prepara el colador para escurrirla en el momento en el que esté en su punto.